La economía de los datos redefine la competitividad empresarial
- Walter Rivera
- hace 10 horas
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La competitividad empresarial ya no se define únicamente por infraestructura, capital financiero o talento humano. En la economía digital, los datos se han convertido en el activo más estratégico de las organizaciones. Lo que antes era información operativa hoy es una fuente directa de ventaja competitiva, innovación y generación de valor.

(M&T)- Según el World Economic Forum, los datos están en el centro de la llamada Cuarta Revolución Industrial, transformando modelos de negocio, cadenas de suministro y experiencia del cliente. Las empresas que logran convertir información en conocimiento accionable no solo optimizan procesos, sino que también anticipan tendencias y reducen riesgos.
El verdadero cambio no radica en acumular grandes volúmenes de información, sino en gestionar, analizar y proteger estratégicamente esos datos. La inteligencia artificial, el machine learning y el análisis predictivo permiten identificar patrones de consumo, mejorar decisiones financieras y fortalecer estrategias comerciales con base en evidencia, no en intuición.
De acuerdo con estudios de McKinsey & Company, las organizaciones orientadas a datos pueden ser hasta 23 veces más propensas a adquirir clientes y 19 veces más rentables que aquellas que no integran analítica avanzada en su estrategia. Esto convierte a los datos en una verdadera “moneda corporativa”, capaz de generar retornos medibles.
Sin embargo, el nuevo activo trae responsabilidades. La ciberseguridad, la gobernanza de la información y el cumplimiento normativo se vuelven prioritarios en directorios y comités ejecutivos. Una mala gestión puede traducirse en sanciones regulatorias, pérdida de confianza y daño reputacional significativo.
En América Latina, el desafío es doble: acelerar la transformación digital y al mismo tiempo fortalecer marcos regulatorios y cultura organizacional orientada a datos. No se trata solo de tecnología, sino de liderazgo estratégico, inversión en talento y visión de largo plazo.
En el entorno empresarial actual, quien domina los datos domina la estrategia. Convertir información en valor tangible no es una tendencia pasajera; es la base del crecimiento sostenible en la economía digital.





