Hidrógeno verde en América Latina: Avances, barreras y potencial competitivo
- Walter Rivera
- 2 ene
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La transición hacia energías más limpias está impulsando una carrera global por desarrollar tecnologías capaces de reducir emisiones y acelerar la descarbonización industrial. En este escenario, el hidrógeno verde (producido mediante energías renovables) se ha convertido en una de las apuestas más estratégicas para América Latina, una región con abundantes recursos solares, eólicos e hídricos.

(M&T)-. Informes del International Energy Agency (IEA) y del Hydrogen Council destacan que América Latina podría convertirse en uno de los productores de hidrógeno verde más competitivos del mundo. Países como Chile, Brasil, Colombia, Uruguay y Argentina ya avanzan en hojas de ruta nacionales, atrayendo inversión privada y desarrollando proyectos piloto con miras a exportación y uso industrial.
El costo de producción de hidrógeno verde depende directamente del precio de la energía renovable. En este punto, América Latina ofrece condiciones favorables: radiación solar elevada, vientos constantes y capacidad hidroeléctrica consolidada. Estudios del World Bank indican que varios países de la región podrían producir hidrógeno verde a precios altamente competitivos antes de 2030, impulsando industrias más limpias y nuevas exportaciones.
Los sectores más interesados incluyen minería, acero, fertilizantes, transporte pesado y navegación marítima, todos con presiones crecientes por reducir su huella ambiental.
Avances estratégicos en la región
Chile lidera con su estrategia nacional y proyectos en el desierto de Atacama.
Brasil apuesta por hubs de hidrógeno en puertos estratégicos.
Colombia ya desarrolla proyectos piloto basados en energía solar.
Uruguay explora producir a gran escala para exportación.
Reportes del IDB Invest señalan que la región podría atraer miles de millones en inversión durante la próxima década si consolida alianzas internacionales con Europa y Asia, mercados que demandarán hidrógeno verde para alcanzar sus propias metas climáticas.
Aunque el potencial es enorme, expertos subrayan desafíos que deben resolverse:
Altos costos iniciales de infraestructura y electrolizadores.
Falta de regulación específica y marcos jurídicos claros.
Escasez de infraestructura logística para almacenamiento y transporte.
Madurez tecnológica desigual entre países.
Según la IEA, los próximos dos años serán decisivos para que la región defina estándares, incentivos y alianzas que permitan competir globalmente.
A medida que el mundo avanza hacia economías más limpias, el hidrógeno verde representa una oportunidad estratégica para América Latina: diversificar su matriz energética, atraer inversión internacional y consolidarse como un actor clave en la lucha global contra el cambio climático.





