El futuro del marketing sigue centrado en las personas, no en los algoritmos
- Walter Rivera
- hace 23 horas
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La inteligencia artificial está modificando la forma en que los consumidores buscan información, comparan alternativas y descubren nuevas marcas. Sin embargo, el avance de estas herramientas también está impulsando un debate entre las empresas: ¿deben optimizar sus estrategias para la IA o seguir priorizando el conocimiento profundo de sus clientes? Para especialistas del sector, la respuesta continúa apuntando hacia las personas.

(M&T).- De acuerdo con Dulce Lozada, directora de Estrategia e Innovación para Latinoamérica de NP Digital, aunque la inteligencia artificial se ha convertido en un nuevo intermediario dentro del recorrido de compra, el propósito del marketing permanece intacto: comprender las necesidades de la audiencia y ofrecer respuestas relevantes.
La ejecutiva explica que el ecosistema digital ha evolucionado constantemente. En distintas etapas, las estrategias giraron alrededor de los sitios web, posteriormente de los motores de búsqueda y más tarde de los algoritmos de las plataformas digitales. Ahora, la irrupción de la inteligencia artificial representa un nuevo cambio en la manera en que los consumidores interactúan con la información.
No obstante, señala que este nuevo escenario no significa que la IA sustituya a las personas como destinatarias de las estrategias de marketing. Aunque estas herramientas participan en la búsqueda de información y en la evaluación de alternativas, siguen siendo los consumidores quienes toman las decisiones, tienen expectativas, resuelven necesidades y construyen relaciones de confianza con las marcas.
Comprender a la audiencia sigue siendo la ventaja competitiva
Según Lozada, algunas organizaciones están enfocando gran parte de sus esfuerzos en aparecer dentro de las respuestas generadas por inteligencia artificial. Sin embargo, sostiene que la verdadera diferenciación continúa estando en conocer mejor que la competencia a las audiencias y entender cómo utilizan estas nuevas tecnologías durante su proceso de decisión.
Desde esta perspectiva, las preguntas estratégicas permanecen prácticamente iguales: ¿qué problema busca resolver el cliente?, ¿qué información necesita antes de decidir?, ¿qué factores generan confianza y cuáles representan una barrera para concretar una compra?
Responder de manera consistente a estos cuestionamientos permite que las empresas evolucionen desde la creación de contenido aislado hacia la construcción de un conocimiento sólido sobre sus consumidores. Ese conocimiento integra disciplinas como SEO, GEO (Generative Engine Optimization), relaciones públicas, redes sociales, análisis de datos, contenido y tecnología, generando información útil y coherente que también puede ser identificada por los sistemas de inteligencia artificial.
Para la especialista, aparecer en las respuestas de la IA debe entenderse como una consecuencia del valor que una marca genera para las personas y no como el objetivo principal de la estrategia digital.
Finalmente, Lozada afirma que el futuro del marketing no dependerá exclusivamente de quién logre optimizar mejor una herramienta tecnológica, sino de las organizaciones capaces de transformar el conocimiento de sus clientes en experiencias relevantes, confiables y útiles, independientemente de cómo evolucionen los canales digitales o los intermediarios tecnológicos.
