¿Está cambiando el perfil del liderazgo empresarial?

Tecnología, datos, talento y experiencia de cliente dejaron de ser conversaciones exclusivas de determinadas áreas. El liderazgo empresarial exige cada vez más ejecutivos capaces de conectar esas disciplinas con la estrategia y los resultados del negocio.

(M&T)-. Durante años, el conocimiento especializado marcó buena parte de la carrera de un ejecutivo. Finanzas pertenecía al CFO, tecnología al CIO, talento a Recursos Humanos y la relación con el consumidor a marketing o ventas. Ese modelo pierde fuerza frente a organizaciones en las que prácticamente todas las decisiones importantes cruzan varias áreas al mismo tiempo.
La inteligencia artificial es uno de los principales aceleradores de ese cambio. Una decisión tecnológica puede modificar procesos, puestos de trabajo, costos, experiencia de cliente y hasta el modelo de negocio. Por ello, comprender su impacto ya no es únicamente responsabilidad del departamento de tecnología, sino una capacidad que empieza a formar parte del liderazgo empresarial.
De especialistas a líderes conectados
Los propios roles tecnológicos muestran esa transformación. Un estudio global de Deloitte publicado en 2026 encontró que 79 % de los líderes tecnológicos considera que impulsar resultados de negocio es una de sus principales prioridades. La función deja así de concentrarse únicamente en sistemas e infraestructura para participar de manera más directa en estrategia, crecimiento y transformación.
La misma convergencia ocurre con talento. Una investigación del IBM Institute for Business Value señala que 77 % de los CEO considera que los roles de liderazgo de tecnología y talento están convergiendo. Además, 83 % afirma que el éxito de la inteligencia artificial depende más de que las personas adopten estas herramientas que de la tecnología por sí sola.
Esto no significa que un CEO deba convertirse en científico de datos ni que un director comercial tenga que programar. El cambio está en desarrollar suficiente entendimiento para formular mejores preguntas, interpretar información, identificar riesgos y conectar las decisiones especializadas con las prioridades generales de la compañía.
Entender para poder decidir
La experiencia de cliente es otro ejemplo. Datos, automatización e inteligencia artificial permiten personalizar interacciones, anticipar necesidades y modificar la forma en que las compañías venden y atienden. Gartner señala que los roles vinculados con experiencia de cliente están ampliando su alcance e incorporando cada vez más capacidades relacionadas con IA, datos y conocimiento del consumidor.
El desafío para los líderes será integrar esas piezas sin perder la dimensión humana. PwC advierte que capturar valor de la IA requiere alinear tecnología con habilidades, confianza y rediseño del trabajo, mientras IBM identifica pensamiento crítico y juicio humano entre las capacidades que adquieren mayor importancia en este entorno.
El ejecutivo híbrido, por tanto, no es quien sabe hacerlo todo. Es quien entiende cómo tecnología, datos, talento y cliente se afectan entre sí y puede tomar decisiones considerando esas conexiones. En empresas cada vez más interdependientes, liderar desde una sola especialidad comienza a ser insuficiente.




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