Empresas bajo presión: El liderazgo que exige un mundo sin certezas
- Editorial
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La velocidad con que estĆ”n cambiando los negocios estĆ” obligando a las empresas a revisar una idea que durante aƱos pareció incuestionable: que todo puede planificarse. Hoy, entre desaceleración económica, irrupción de la Inteligencia Artificial y mercados cada vez mĆ”s competitivos, las compaƱĆas enfrentan un escenario donde reaccionar rĆ”pido vale tanto como ejecutar bien.


Por :Federico dos Reis,
CEO de INFORM para LatinoamƩrica
(M&T)-. Esa discusión estuvo muy presente en el reciente Encuentro Anual DCH Chile: entre CEOs y CHROs 2026, donde el foco estuvo puesto en liderazgo, cultura organizacional y productividad. Pero mĆ”s allĆ” del evento quedó instalada una seƱal que atraviesa a prĆ”cticamente todas las industrias, esto es, que las estructuras rĆgidas estĆ”n empezando a perder terreno frente a organizaciones capaces de adaptarse con mayor rapidez.
Durante mucho tiempo el mundo corporativo premió modelos orientados al control, la eficiencia y la reducción del riesgo. Sin embargo, el contexto actual exige algo distinto. Las empresas necesitan lĆderes capaces de tomar decisiones en escenarios cambiantes, muchas veces con información incompleta y bajo presión permanente. En ese contexto, conceptos antes incómodos para el management tradicional -como improvisación, flexibilidad o experimentación- comienzan a ganar espacio. No como sinónimo de improvisación irresponsable, sino como una capacidad crĆtica para enfrentar entornos donde las certezas duran cada vez menos.
Chile enfrenta ademĆ”s un desafĆo adicional: aumentar productividad en medio de una transformación tecnológica que estĆ” modificando la manera de trabajar prĆ”cticamente en todos los sectores. Y ahĆ la discusión suele simplificarse, ya que incorporar Inteligencia Artificial no consiste Ćŗnicamente en automatizar procesos o reducir tiempos operacionales.
El verdadero cambio ocurre cuando la tecnologĆa amplifica capacidades humanas. La IA puede procesar datos, optimizar rutas o mejorar la planificación, pero sigue dependiendo de algo esencial, como lo es la aplicación de criterio, el cual sigue siendo humano. La creatividad, la empatĆa, la intuición y la capacidad de interpretar contextos continĆŗan siendo factores imposibles de reemplazar completamente.
Por eso, las organizaciones que marcarĆ”n diferencia en los próximos aƱos no serĆ”n necesariamente las que tengan mĆ”s tecnologĆa, sino aquellas que logren construir culturas mĆ”s Ć”giles, menos temerosas del cambio y con equipos preparados para adaptarse. Porque mientras mĆ”s acelerada se vuelve la transformación tecnológica, mĆ”s importante termina siendo el liderazgo humano detrĆ”s de ella.
