Índice de Progreso Social 2026: el bienestar se construye con decisiones sostenidas en el tiempo
- Luisa Velásquez

- hace 1 hora
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Además, muestra que el bienestar de los países no es resultado del azar. Con 15 años de datos comparables, el informe revela que los mayores avances se logran cuando existen políticas públicas constantes, instituciones sólidas e inversión continua en áreas clave como educación, salud y servicios básicos, tanto a nivel global como en América Latina.

El IPS 2026 presenta un panorama mixto a nivel mundial. Mientras el progreso social global muestra señales de desaceleración y retrocesos en áreas como derechos, salud y seguridad, 36 países lograron mejoras importantes, demostrando que las decisiones públicas y la capacidad institucional siguen siendo claves para mejorar la calidad de vida de las personas.
El valor central del IPS 2026 no está únicamente en los resultados de un año, sino en el análisis de 15 años de datos comparables. Esta mirada de largo plazo permite identificar trayectorias claras de progreso y confirma que el bienestar social se construye con políticas sostenidas en el tiempo, especialmente cuando se priorizan áreas como educación básica, salud, nutrición, agua potable y acceso a la información.
A nivel global, Noruega encabeza nuevamente el ranking, con varios países nórdicos entre los primeros lugares. En Europa, Alemania lidera entre las principales economías, mientras que Eslovenia y Estonia consolidan su avance. En Asia, Japón y Singapur se mantienen como referentes, en contraste con países desarrollados como Estados Unidos y Canadá, que se ubican en posiciones intermedias.
En América Latina, el puntaje promedio regional se sitúa por encima del promedio mundial. Sin embargo, el informe advierte que la región no avanza de manera uniforme. Países como Chile, Uruguay y Costa Rica destacan por mantener niveles altos y estables de progreso social durante más de una década, combinando mejoras en necesidades básicas con avances en bienestar y oportunidades.
Otros países de la región, como Argentina, Brasil, Panamá y Colombia, también superan los promedios regional y global. En paralelo, Paraguay, Bolivia y Honduras registran los mayores avances acumulados desde 2011, reflejando mejoras sostenidas en educación básica, conectividad y acceso a servicios esenciales.

No obstante, persisten desafíos importantes. Bolivia se mantiene cerca del promedio mundial, mientras que países como El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua y Venezuela enfrentan rezagos más profundos. En el caso de Venezuela, el informe señala un retroceso acumulado en los últimos 15 años, asociado al deterioro institucional.
El IPS 2026 subraya que uno de los principales retos para América Latina es avanzar más allá de la atención de urgencias sociales y fortalecer áreas estratégicas como derechos, libertades y educación avanzada. Este último componente registra el puntaje promedio más bajo de la región, lo que limita la capacidad de sostener el progreso en el largo plazo.
Según el informe, los países que han logrado trayectorias más sólidas son aquellos que han invertido de manera constante en talento, capacidades y generación de conocimiento. En este sentido, el IPS se presenta no sólo como un ranking, sino como una herramienta para aprender de las experiencias exitosas y orientar decisiones públicas que mejoren de forma real y duradera la vida de las personas.









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