Waze estratégico: Navegación empresarial en tiempos de disrupción global
- Editorial

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El mundo empresarial cambió de carril. Las reglas comerciales se ajustan con rapidez, los aranceles reaparecen como herramienta política, las cadenas de suministro se reconfiguran y la incertidumbre dejó de ser coyuntural para convertirse en permanente.


Por: Por: Wady Johel Cerdas Tenorio
PhD. Ciencias Empresariales, IMBA-MBA, Ingeniero Industrial.
Licenciado en Derecho, Profesor Universitario. Conferencista Internacional.
Asesor, Consultor y Director Asociado y Conductor de Tips Empresariales (La Potente Radio TV).
En este contexto, propongo el concepto de Waze Estratégico: un modelo de gestión que, al igual que la aplicación de navegación Waze, permite recalcular la ruta en tiempo real ante cualquier obstáculo, sin perder el destino final.
Waze Estratégico no es improvisación. Es disciplina con flexibilidad. Es estrategia con capacidad de reacción inmediata. Tradicionalmente, las empresas diseñaban planes quinquenales bajo supuestos relativamente estables. Hoy esos supuestos caducan en meses. El conflicto comercial entre Estados Unidos y China, las tensiones logísticas postpandemia y las nuevas políticas industriales han demostrado que el entorno puede alterarse en cuestión de semanas. Las empresas que sobreviven no son las más grandes, sino las que recalculan más rápido.
En América Latina, muchas organizaciones aún operan con modelos lineales: presupuesto anual rígido, decisiones centralizadas y baja lectura del entorno. Sin embargo, ejemplos como Mercado Libre muestran lo contrario. Nació como plataforma digital y evolucionó hacia fintech, logística propia y servicios de crédito. No esperó estabilidad; construyó capacidad de adaptación. Lo mismo puede observarse en Grupo Bimbo, que diversificó mercados y fortaleció cadenas locales para reducir exposición a riesgos externos.
¿Qué implica aplicar Waze Estratégico en una empresa latinoamericana?
Primero, información en tiempo real. No basta con reportes financieros trimestrales. Se requiere monitoreo continuo de variables clave: tipo de cambio, costos logísticos, regulaciones arancelarias, comportamiento del consumidor y movimientos de competidores. La inteligencia de mercado deja de ser un departamento aislado y se convierte en función transversal.
Segundo, estructura flexible. La empresa debe operar con equipos ágiles, decisiones descentralizadas y protocolos claros para escenarios alternativos. No se trata de cambiar el rumbo cada día, sino de tener rutas predefinidas según distintos escenarios. La planeación por escenarios sustituye la planeación rígida.
Tercero, fortalecimiento interno. Ante nuevas barreras comerciales, el mercado doméstico vuelve a ser estratégico. Muchas empresas latinoamericanas subestimaron su propio mercado persiguiendo expansión externa prematura. Waze Estratégico plantea consolidar primero capacidades internas: productividad, calidad, innovación y marca. Desde esa base sólida se proyecta al mundo.
Cuarto, cultura de aprendizaje continuo. La recalibración exige talento capacitado y liderazgo con visión global. No basta con reaccionar; hay que anticipar tendencias tecnológicas, regulatorias y geopolíticas.
La aplicación práctica puede iniciar con un diagnóstico integral: mapa de riesgos comerciales, análisis de dependencia de insumos importados, evaluación de diversificación de clientes y construcción de indicadores de alerta temprana. Posteriormente, se diseñan rutas alternativas: proveedores locales, integración vertical, alianzas estratégicas o digitalización acelerada.
Waze Estratégico no reemplaza la estrategia clásica; la moderniza. Mantiene el destino (crecimiento, rentabilidad, generación de riqueza) pero acepta que el camino será variable. En mercados volátiles, quien insiste en la ruta original corre el riesgo de quedar atrapado en el tráfico global. Quien aprende a recalcular con método convierte la incertidumbre en ventaja competitiva.
El mensaje es claro: navegar sin sistema ya no es opción. La empresa latinoamericana que adopte este paradigma podrá transformar la disrupción en oportunidad y posicionarse con visión verdaderamente global.




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