Restauración natural de flora fortalece la conservación del bosque tropical seco en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal en Costa Rica
Mediante la producción de miles de árboles nativos y programas de educación ambiental, Conchal consolida una estrategia integral para proteger 40 hectáreas de bosque costero y manglar en Cabo Velas

(M&T) El Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal ha intensificado sus labores de restauración ecológica en Guanacaste, consolidando un esfuerzo sostenido para recuperar y conservar el bosque tropical seco costero y sus ecosistemas asociados. A través de la recolección de semillas, la siembra y la donación de especies nativas, la iniciativa busca proteger una muestra representativa de uno de los ecosistemas más amenazados del país.
Desde 2023, el vivero forestal del refugio ha producido 3.367 árboles forestales y frutales nativos destinados a proyectos de restauración y conservación ambiental. Esta infraestructura cuenta con capacidad para albergar más de 50.000 plantas y gestiona sobre 100 especies.
De acuerdo con la comunicación oficial del Refugio, ellos operan mediante procesos sostenibles que incluyen el uso de compost derivado de residuos orgánicos, sistemas de riego automatizado alimentados por energía solar y el control biológico de plagas. En 2025, el vivero distribuyó 24.350 ejemplares para iniciativas internas y de conservación en la zona, algunos de los puntos claves incluye:
Protección de hábitat: La estrategia abarca cerca de 40 hectáreas de bosque seco y manglar en Cabo Velas, sirviendo de refugio a fauna local como monos congo, venados cola blanca, reptiles y aves residentes y migratorias.
Corredor biológico: El refugio forma parte del Corredor Biológico Marino Costero Baulas-Conchal, facilitando el flujo de biodiversidad y actuando como barrera natural contra la erosión costera.
Educación comunitaria: A través del programa Simbiosis, creado en 2017 por Reserva Conchal, más de 4.000 estudiantes de escuelas locales han participado en actividades sobre reforestación, pasos de fauna y la función polinizadora de cuatro especies de abejas nativas.
Gabriela Meza, gerente de Sostenibilidad de Reserva Conchal aseguró que la conservación es un compromiso de largo plazo y sus resultados se construyen a partir de esfuerzos constantes.
“Nuestro objetivo es que el bosque tropical seco y el manglar continúen siendo espacios vivos, funcionales y capaces de aportar valor ambiental para las futuras generaciones” afirmó Meza.
El refugio resguarda este patrimonio natural integrando la producción biológica con la sensibilización de las comunidades locales en la región de Guanacaste.




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