¿Qué activos impulsarán el crecimiento de los mercados en los próximos años?
- Walter Rivera
- hace 3 horas
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Durante décadas, el petróleo fue el recurso que definió el desarrollo económico y la influencia global de los países. Hoy, sin dejar de ser un activo estratégico, comparte protagonismo con otros recursos que están impulsando la economía digital: los semiconductores, los datos y la electricidad. La rápida adopción de la inteligencia artificial está acelerando esta transición y obligando a gobiernos y empresas a replantear dónde invertir para mantenerse competitivos.

(M&T)-. La creciente demanda de inteligencia artificial no solo está beneficiando a las empresas que desarrollan modelos avanzados. También está impulsando una nueva ola de inversiones en infraestructura tecnológica, donde la construcción de centros de datos, la fabricación de chips, la expansión de redes de fibra óptica y el fortalecimiento de los sistemas eléctricos se han convertido en prioridades para atender el crecimiento de los servicios digitales y la computación en la nube.
Los semiconductores ocupan un lugar central en esta transformación. Son esenciales para el funcionamiento de dispositivos electrónicos, vehículos, sistemas industriales y plataformas de IA. Su importancia ha llevado a que diversas economías impulsen inversiones para fortalecer su capacidad de producción, reducir la dependencia de proveedores externos y asegurar el abastecimiento de un componente que hoy resulta indispensable para la actividad económica.
Los datos también han adquirido un papel estratégico. Más allá de ser información almacenada, representan un activo capaz de entrenar modelos de inteligencia artificial, optimizar procesos, comprender mejor a los clientes y desarrollar nuevos productos. Las organizaciones que logren convertir sus datos en conocimiento tendrán mayores posibilidades de innovar y responder con rapidez a los cambios del mercado.
Otro elemento que vuelve a cobrar protagonismo es la electricidad. El crecimiento de los centros de datos y de las aplicaciones de IA está elevando el consumo energético, lo que impulsa inversiones en generación, transmisión y almacenamiento de energía. Para muchos países, disponer de una infraestructura eléctrica confiable será un factor decisivo para atraer proyectos tecnológicos e inversiones de alto valor.
Este cambio también está modificando las oportunidades de negocio. Empresas de construcción, telecomunicaciones, energía, ciberseguridad, software e infraestructura digital forman parte de una cadena de valor que crecerá junto con la expansión de la inteligencia artificial. La revolución tecnológica no se limita a quienes desarrollan aplicaciones, sino que alcanza a todos los sectores que hacen posible su funcionamiento.
Para América Latina, esta tendencia abre oportunidades para fortalecer su infraestructura digital, ampliar la generación de energía, atraer centros de datos y desarrollar talento especializado. Aunque la región aún enfrenta desafíos en materia de inversión y competitividad, también cuenta con recursos y capacidades que podrían posicionarla como un actor relevante dentro de la nueva economía digital.
Más que sustituir al petróleo, esta transformación redefine qué recursos generan hoy mayor valor económico. En un entorno donde la inteligencia artificial gana protagonismo, los chips, los datos y la electricidad se consolidan como activos estratégicos para impulsar la innovación, atraer inversiones y fortalecer la competitividad de las empresas y los mercados.
