Prácticas para mejorar bienestar emocional en modelos de trabajo híbridos
- Walter Rivera

- 4 ene
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El modelo híbrido se ha consolidado como una de las formas de trabajo más adoptadas en América Latina, permitiendo una mayor flexibilidad y equilibrio entre vida personal y profesional.

(M&T)-. Sin embargo, también ha dado paso a un fenómeno creciente: el agotamiento crónico derivado de cargas laborales difusas, fronteras poco claras y una hiperconectividad constante. La salud mental, por tanto, se ha convertido en una prioridad estratégica para empresas y colaboradores que buscan operar con bienestar y sostenibilidad.
Informes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la American Psychological Association (APA) destacan que los trabajadores híbridos presentan niveles más altos de estrés cuando no existen reglas claras de desconexión, expectativas realistas ni apoyo emocional. El modelo ofrece flexibilidad, pero también puede generar aislamiento, exceso de pantallas, jornadas extendidas y dificultad para desconectar mentalmente del trabajo.
Los riesgos se han vuelto más evidentes en equipos que alternan días presenciales y remotos sin una estructura clara. La falta de límites favorece hábitos como responder mensajes fuera de horario, revisar correos constantemente o alternar tareas laborales y personales sin pausas, lo que afecta la calidad del descanso y la productividad. Estudios del Harvard Business Review señalan que la ausencia de rutinas definidas puede incrementar el agotamiento hasta en un 25 por ciento.
La respuesta empresarial ha evolucionado hacia un bienestar más integral. Compañías de la región están incorporando micro-pausas obligatorias, reuniones más cortas, políticas de desconexión digital, acompañamiento psicológico, programas de manejo del estrés y espacios de conversación emocional coordinados por líderes capacitados.
La implementación de prácticas como semanas sin reuniones, horas silenciosas de concentración y límites estrictos de comunicación fuera de horario ha mostrado resultados positivos en reducción de agotamiento según datos de Gallup.
Para los colaboradores, las estrategias personales también son clave: establecer horarios fijos, definir un espacio físico de trabajo, realizar pausas activas, evitar multitareas excesivas y practicar hábitos de bienestar como ejercicio, regulación del sueño y desconexión de pantallas. La salud mental en entornos híbridos no depende únicamente de la empresa, sino de la capacidad colectiva para crear un ecosistema más humano, organizado y consciente.
A medida que el modelo híbrido continúa expandiéndose, el desafío será integrar productividad y bienestar sin convertir la flexibilidad en carga emocional. Las organizaciones que prioricen salud mental, claridad operativa y cultura de descanso construirán equipos más comprometidos, creativos y sostenibles hacia 2026.









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