Pagos en tiempo real transforman el ecosistema financiero en América Latina
- M&T

- hace 2 horas
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La forma en que personas y empresas mueven su dinero en América Latina está cambiando a un ritmo acelerado. La reducción del uso de efectivo, el crecimiento del comercio electrónico y la presión por mayor inclusión financiera están empujando a los sistemas de pago a evolucionar hacia esquemas más rápidos, interoperables y seguros, en un contexto donde la tecnología se vuelve un habilitador clave del desarrollo económico regional.

(M&T)-. En los últimos años, los pagos electrónicos han ganado terreno de manera sostenida, integrándose a la vida cotidiana de consumidores y comercios. Billeteras digitales, aplicaciones móviles y transferencias inmediatas ya no son soluciones complementarias, sino pilares del ecosistema financiero regional, impulsados por avances tecnológicos, cambios regulatorios y una transformación profunda en los hábitos de pago.
Las cifras confirman la magnitud de este cambio. Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo revela que el uso de aplicaciones de pago y billeteras digitales pasó de 11% en 2021 a 36% en 2024, mientras que el valor de las transacciones digitales presenciales se triplicó entre 2020 y 2023. Este crecimiento ha ampliado el acceso a servicios financieros, especialmente en segmentos con baja bancarización, fortaleciendo la inclusión y la formalización económica.
Instantaneidad, estándares globales y el reto del fraude
En este escenario, los pagos en tiempo real comienzan a consolidarse como el nuevo estándar en los sistemas financieros más avanzados. La experiencia de mercados maduros demuestra que la instantaneidad ya no es un valor agregado, sino una expectativa básica. Para América Latina, avanzar en esa dirección exige estándares técnicos comunes que permitan una mayor interoperabilidad entre bancos, fintechs y esquemas de pago. La adopción de ISO 20022 resulta clave al enriquecer los datos de cada transacción, mejorar la conciliación, facilitar la automatización y habilitar operaciones transfronterizas más eficientes.
Sin embargo, la expansión del ecosistema digital también amplía la superficie de riesgo. A la par del aumento de las transacciones electrónicas, se intensifica el uso de estrategias de ingeniería social y fraudes digitales, generando pérdidas relevantes para instituciones financieras, comercios y usuarios finales. En este contexto, la tecnología se vuelve indispensable para anticipar y mitigar riesgos, pero no actúa sola.
De acuerdo con Federico dos Reis, CEO para América Latina de INFORM, la detección del fraude en tiempo real es hoy una prioridad estratégica, especialmente ante el crecimiento de pagos instantáneos. Las soluciones basadas en inteligencia artificial, biometría del comportamiento y modelos híbridos permiten identificar patrones anómalos con mayor precisión y reaccionar antes de que el fraude se concrete. No obstante, el ejecutivo subraya que la innovación tecnológica debe ir acompañada de educación, concientización y cooperación entre actores, ya que el intercambio de información y la coordinación resultan determinantes para enfrentar amenazas cada vez más sofisticadas.
En este contexto, los agentes de inteligencia artificial autónomos comienzan a ocupar un rol estratégico dentro de las instituciones financieras, al permitir la orquestación de procesos de punta a punta, el bloqueo preventivo de transacciones sospechosas y la activación automática de flujos de respuesta en tiempo real. El desafío hacia adelante será mantener el equilibrio entre innovación, seguridad y experiencia del usuario, en un ecosistema financiero cada vez más interoperable, estandarizado y digital.









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