No falla su estrategia: Falla su personalidad organizacional
- Editorial

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Actualizado: hace 34 minutos
La escena es conocida. Sala de reuniones, café tibio, PowerPoint aburrido. Todos asienten y están “alineados”. Hay frases solemnes: “vamos con todo”, “esto es prioridad”. Y luego, el lunes sucede la magia negra corporativa: nadie decide, nadie suelta recursos, cada área interpreta a su gusto, y el plan termina como esos propósitos de enero: bien intencionado, pero sin músculo.


Por: Dr. Saúl E. Morales
(M&T)-. Duele decirlo, pero te ahorrará dinero: la mayoría de las empresas no fallan por falta de planes. Fallan por patrones de conducta repetidos: cómo deciden, cómo responden al riesgo, cómo gestionan el conflicto. A eso yo le llamo personalidad organizacional.
Fíjate: personalidad = patrón / patrón = predictibilidad / predictibilidad = gestionable. Si una organización repite el mismo patrón, estás viendo su carácter organizacional. Y el carácter equivocado en las empresas, se paga en retrasos, retrabajos y oportunidades perdidas.
Para aterrizar esta idea de la personalidad organizacional, piensa en tres arquetipos fáciles de reconocer:
La empresa racional: analítica, inteligente, anticipadora. Su superpoder es pensar. Su talón de Aquiles: decide tarde, porque siempre puede aparecer un dato más.
La empresa emocional: empática, servicial, relacional. Su superpoder es la cohesión. Su riesgo: evita el conflicto necesario, diluye las responsabilidades y confunde armonía con efectividad.
La empresa visceral: controladora, ejecutora, rápida. Su superpoder es la velocidad. Su sombra: atropella, quema a la gente y crea obediencia en lugar de compromiso.
Rápidamente te darás cuenta de que no todos los arquetipos son los adecuados para las diferentes funciones de tu organización.
La buena noticia: esto se puede diagnosticar sin contratar a un “exorcista de cultura”. Aquí tienes una lista de verificación corta:
Cuando hay duda, ¿quién decide y en cuánto tiempo?
¿Dónde se atascan las prioridades?: ¿en recursos, en ego o en ambigüedad?
El conflicto, ¿se conversa, se evita o se impone?
Si está buscando eficiencia y competitividad, te recomiendo que diagnostiques la personalidad de tu organización (te recomiendo el libro “¿Y si tu empresa fuera una persona?”). Además, incluye la personalidad del equipo y las personas en tus decisiones para integrar, promover, capacitar y desvincular.
No te faltan OKR; te falta una personalidad organizacional coherente. La estrategia puede ser brillante, pero si tu empresa no tiene el carácter adecuado, tu estrategia se queda en papel. Y el papel, como sabes, no factura.

Una mirada estratégica hacia adentro
En mi libro ¿Y si tu empresa fuera una persona?: un sistema de gestión humanizado, planteo una reflexión que va más allá de metodologías y planes estratégicos: las organizaciones también tienen personalidad, y esa personalidad influye directamente en cómo deciden, ejecutan y compiten. Identificar esos patrones colectivos (comunicación, manejo del conflicto, tolerancia al riesgo y estilo de liderazgo) no es un ejercicio teórico, sino una herramienta práctica para reducir fricciones y acelerar resultados.
A través de los 9 Factores de Personalidad (9FP), propongo un método para diagnosticar y gestionar esa identidad organizacional. Estoy convencido de que la verdadera ventaja competitiva comienza con la autoconciencia: entender quién es la empresa antes de transformarla puede marcar la diferencia entre estrategias que se diseñan y estrategias que realmente se ejecutan.




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