Los errores que más pueden costar a los viajeros antes de un viaje internacional
- Luisa Velásquez
- hace 22 horas
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Mientras la mayoría de los viajeros concentra su presupuesto en boletos, hospedaje y actividades, la protección ante imprevistos sigue quedando en un segundo plano. Especialistas advierten que viajar sin un seguro adecuado, elegir una póliza únicamente por su precio o confiar exclusivamente en la cobertura de una tarjeta de crédito son decisiones que pueden derivar en gastos inesperados y afectar por completo la experiencia fuera del país.

La planificación de un viaje internacional suele centrarse en la compra de boletos aéreos, el hospedaje y las actividades en el destino. Sin embargo, uno de los aspectos que con mayor frecuencia queda relegado es la protección ante imprevistos, una decisión que, según especialistas en seguros, puede traducirse en costos elevados cuando ocurre una emergencia fuera del país.
Desde la experiencia de Mapfre Costa Rica, esta situación responde a que muchas personas continúan percibiendo el seguro de viaje como un gasto opcional y no como un componente esencial del presupuesto. La advertencia cobra especial relevancia durante las temporadas vacacionales, cuando aumentan los desplazamientos familiares y los viajes internacionales vinculados a conciertos, eventos deportivos y otras actividades de gran convocatoria.
De acuerdo con David Ramos, CEO de Mapfre Costa Rica, una emergencia médica, una hospitalización o la reprogramación de un vuelo pueden representar desembolsos muy superiores al costo de una póliza. En ese contexto, considera que el seguro debe entenderse como una herramienta de respaldo financiero que permite afrontar eventualidades sin comprometer la experiencia del viaje.
Uno de los errores más frecuentes es, precisamente, viajar sin ningún tipo de protección. Aunque exista una planificación detallada, situaciones como enfermedades repentinas, accidentes, pérdida de equipaje, cancelaciones, retrasos de vuelos o extravío de documentos pueden alterar significativamente el itinerario y generar gastos imprevistos. Durante temporadas de alta movilidad o eventos internacionales masivos, además, la saturación de servicios incrementa la probabilidad de enfrentar este tipo de incidentes.
Cuando los viajeros sí optan por contratar un seguro, suelen aparecer otros desaciertos. Entre ellos destaca la elección de la póliza únicamente por su precio, sin evaluar si las coberturas responden a las necesidades del viaje. A esto se suma la falta de revisión de las condiciones del contrato, las exclusiones y los límites de protección médica, aspectos que pueden marcar una diferencia importante al momento de utilizar el servicio.

Los especialistas recomiendan que, antes de contratar una póliza, se analicen variables como el destino, la duración del viaje, la edad de los viajeros, las actividades previstas y la existencia de condiciones médicas preexistentes. También aconsejan revisar con detalle los servicios incluidos y los montos máximos de cobertura para asegurar que la protección sea acorde con el perfil del viaje.
Otro error habitual es confiar exclusivamente en las coberturas asociadas a las tarjetas de crédito. Si bien estas pueden ofrecer ciertos beneficios, suelen estar sujetas a requisitos específicos, límites de cobertura y condiciones de activación, como haber adquirido los boletos con la tarjeta correspondiente. Por ello, los especialistas recomiendan comparar cuidadosamente estas protecciones con las de un seguro de viaje diseñado específicamente para brindar asistencia durante toda la estadía.
El destino también influye en la elección de la cobertura. En países como Estados Unidos y Canadá, donde los costos de la atención médica pueden ser considerablemente más altos, una visita a emergencias o una hospitalización puede representar miles de dólares en gastos inesperados. De igual forma, quienes realizan itinerarios con múltiples escalas, visitan varios países o practican actividades recreativas o deportivas deberían verificar que estas situaciones estén contempladas dentro de la póliza.
Aunque las emergencias médicas suelen ser el principal motivo para contratar un seguro de viaje, los especialistas recuerdan que los imprevistos más comunes también incluyen accidentes, pérdida o demora de equipaje, cancelaciones, retrasos de vuelos, extravío de documentos y asistencia durante los desplazamientos.
En un contexto donde cada vez más personas priorizan las experiencias internacionales, incorporar la protección al presupuesto del viaje deja de ser un gasto adicional para convertirse en una estrategia de prevención que puede evitar importantes consecuencias económicas ante cualquier imprevisto.
