Las pymes impulsan la economía de Panamá, pero su mayor reto sigue siendo el flujo de caja
- Manuel Robles Quintero
- hace 33 minutos
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Las pymes representan el 94% de la actividad económica del país, pero especialistas advierten que la planificación financiera será determinante para garantizar su estabilidad y crecimiento en un entorno cada vez más cambiante.

Las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) continúan siendo el principal motor de la economía panameña, pero su sostenibilidad dependerá cada vez más de una adecuada gestión financiera. En un escenario marcado por la incertidumbre económica, los cambios en los hábitos de consumo y los desafíos operativos, especialistas consideran que el control del flujo de caja y la planificación financiera se han convertido en herramientas indispensables para fortalecer la resiliencia de los negocios.
Según datos de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (AMPYME), las Mipymes representan cerca del 94% de la actividad económica nacional y generan más del 70% de los empleos del país, lo que las posiciona como uno de los principales impulsores del desarrollo productivo y la generación de oportunidades en Panamá.

No obstante, el crecimiento en ventas no siempre se traduce en estabilidad financiera. Una de las principales dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas es la administración del flujo de caja, ya que muchas organizaciones carecen de presupuestos formales, utilizan el crédito sin una planificación adecuada o no monitorean indicadores financieros que les permitan anticipar riesgos.
Para Félix Gómez, gerente senior de Productos de Crédito de Banco Davivienda, los periodos de estabilidad económica deben aprovecharse para fortalecer la estructura financiera de los negocios. "La estabilidad económica no debe interpretarse como una razón para relajar los controles financieros. Es una oportunidad para construir reservas, fortalecer la estructura del negocio y prepararse para enfrentar futuros desafíos", afirmó.
Los especialistas coinciden en que mantener un seguimiento constante del flujo de caja operativo, los niveles de liquidez, el endeudamiento y las cuentas por cobrar y por pagar permite tomar decisiones más oportunas y reducir la vulnerabilidad ante cambios en el entorno económico. Asimismo, recomiendan la creación de fondos de contingencia equivalentes a varios meses de gastos operativos para afrontar eventuales disminuciones en los ingresos o interrupciones de la actividad.

El acceso a financiamiento también desempeña un papel clave en el crecimiento de las pymes, siempre que el crédito responda a una estrategia financiera y a la capacidad real de pago de la empresa. Utilizado de forma responsable, puede convertirse en un mecanismo para incrementar la productividad, mejorar la competitividad y respaldar proyectos de expansión.
Gómez señaló además que existe un segmento de empresas con alto potencial de crecimiento que enfrenta dificultades para acceder a los recursos necesarios para continuar expandiéndose. Este grupo, conocido como el "missing middle", representa una oportunidad para que las entidades financieras desarrollen soluciones adaptadas a sus necesidades y fortalezcan su aporte al desarrollo económico del país.
En un contexto donde miles de emprendedores impulsan la actividad productiva nacional, expertos coinciden en que fortalecer la salud financiera de las pymes será uno de los factores determinantes para garantizar su permanencia, capacidad de adaptación y crecimiento. La planificación, la disciplina financiera y el uso de herramientas digitales se perfilan como elementos clave para afrontar los retos del mercado y aprovechar las oportunidades que ofrece la economía panameña.
