La IA cambia el reclutamiento, pero las habilidades humanas siguen en el centro

La inteligencia artificial gana terreno en la gestión del talento, pero su incorporación también está obligando a las empresas a revisar cómo evalúan candidatos, preparan a sus equipos y toman decisiones sobre las personas. La tecnología puede acelerar procesos y ampliar la capacidad de análisis, aunque el verdadero reto está en utilizarla sin desplazar el juicio humano que sigue siendo necesario en áreas como el reclutamiento y el desarrollo profesional.

(M&T)-. Para las organizaciones, adoptar IA ya no consiste únicamente en sumar nuevas plataformas. También implica trabajar en la calidad de los datos, los criterios de evaluación, la capacitación y el desarrollo de nuevas competencias, elementos que determinan qué tan útil puede resultar la tecnología dentro de la gestión del talento.
Yorleny Jiménez, coordinadora regional de reclutamiento de operaciones de ManpowerGroup, señaló que las herramientas de inteligencia artificial pueden aportar agilidad al análisis de información. Sin embargo, la interpretación del potencial, las habilidades y la capacidad de adaptación de una persona continúa requiriendo criterio humano.
La adopción avanza más rápido que los resultados
El estudio internacional The New Talent Equation, elaborado por ManpowerGroup Talent Solutions con organizaciones de Estados Unidos y Reino Unido, muestra la brecha que todavía existe entre implementar tecnología y obtener resultados de mayor alcance. Más del 90 % de las organizaciones analizadas utiliza IA en procesos de adquisición de talento, pero menos del 5 % asegura haber alcanzado resultados transformadores.
Las cifras también revelan un desafío relacionado con las capacidades internas. Solo el 17 % considera que su personal cuenta con un nivel avanzado o transformador de preparación, mientras que el 86 % identifica la actualización y readaptación de habilidades vinculadas con la IA como una prioridad.
Esto significa que el uso de algoritmos y herramientas automatizadas debe avanzar de la mano con procesos que permitan validar habilidades, revisar los métodos de evaluación y preparar a los responsables de tomar decisiones. Una plataforma puede ordenar información o agilizar determinadas etapas, pero no sustituye por sí sola una estrategia de talento.
Confianza y capacitación, dos factores determinantes
Otro elemento que puede condicionar la adopción es la percepción de los colaboradores. En los mercados considerados por el estudio, casi el 78 % de las organizaciones identifica temor entre los trabajadores ante una posible pérdida del empleo, mientras que el 63 % reporta resistencia al uso de herramientas de IA después de su implementación.
Frente a este escenario, la comunicación interna adquiere mayor peso. Explicar cómo cambiarán las funciones, ofrecer oportunidades de aprendizaje y acompañar a las personas durante la transición puede ayudar a que la adopción tecnológica sea entendida como una evolución de las tareas y no únicamente como una sustitución de puestos.
Jiménez indicó que el valor de la inteligencia artificial dependerá también de que los colaboradores comprendan cómo utilizar las nuevas herramientas, qué competencias deben fortalecer y de qué manera cambiará su trabajo. La capacitación y un liderazgo cercano aparecen así como componentes relevantes para reducir resistencia y generar confianza.
La siguiente etapa de la gestión del talento estará marcada, por tanto, no solo por la cantidad de herramientas incorporadas, sino por la capacidad de las empresas para combinar tecnología, evaluación basada en habilidades, preparación de los equipos y criterio humano. Ese equilibrio será uno de los principales desafíos para convertir la IA en una herramienta útil dentro de las decisiones relacionadas con las personas.




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