Drones y robots, la nueva cara de la última milla inteligente
- Walter Rivera

- 3 ene
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La logística vive una transformación acelerada impulsada por la demanda de entregas más rápidas, eficientes y sostenibles. La llamada última milla inteligente combina tecnologías como inteligencia artificial, automatización, vehículos autónomos, drones y sistemas avanzados de planificación urbana para resolver uno de los tramos más costosos y complejos del comercio moderno.

(M&T)-. Este cambio está redefiniendo cómo se mueven los productos en las ciudades latinoamericanas, donde el crecimiento del comercio electrónico exige soluciones de mayor precisión.
Informes de McKinsey & Company indican que la última milla representa hasta el 50 por ciento del costo total de la entrega, por lo que la optimización tecnológica se ha convertido en una prioridad global. América Latina avanza hacia modelos más inteligentes con pruebas piloto de robots autónomos, rutas generadas por IA y centros de micro-fulfillment que permiten entregas más rápidas en zonas urbanas congestionadas. Países como Brasil, México y Chile ya integran vehículos eléctricos y algoritmos predictivos que analizan tráfico, clima y densidad urbana para reducir tiempos de entrega.
La implementación de drones para entregas ha comenzado a ganar tracción en zonas periféricas y rurales. Estudios del World Economic Forum señalan que esta tecnología puede reducir los tiempos de envío hasta en un 60 por ciento en áreas de difícil acceso, mientras que los robots de reparto se prueban en campus, barrios cerrados y centros corporativos como parte de iniciativas de movilidad sostenible y logística automatizada. El ecosistema se expande con sensores, cámaras y sistemas de navegación avanzados que permiten operar de manera segura en entornos urbanos complejos.
El auge del comercio electrónico continúa impulsando esta evolución. Datos de Statista muestran que las ventas digitales en América Latina crecieron más del 25 por ciento anual entre 2023 y 2025, convirtiendo la eficiencia logística en un factor competitivo central para retailers, supermercados y marketplaces. La última milla inteligente responde a esta exigencia mediante rutas dinámicas, control de inventarios en tiempo real y entregas programadas que optimizan recursos y reducen emisiones.
Los retos permanecen. La región enfrenta brechas en infraestructura urbana, marcos regulatorios para vehículos autónomos, seguridad para robots y drones, y necesidad de inversión en energía eléctrica y conectividad.
Sin embargo, la tendencia es clara: la logística del futuro será autónoma, predictiva y menos contaminante. Las empresas que adopten tecnologías de última milla inteligente estarán mejor posicionadas para operar con rapidez, precisión y sostenibilidad en ciudades cada vez más complejas.




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