Cómo los CEOs están redefiniendo el crecimiento empresarial
- Walter Rivera
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¿Por qué algunas empresas volverán a crecer en 2026 justo cuando muchos esperan cautela? ¿Qué cambió en el foco de los directores ejecutivos? La respuesta está en la forma en que los líderes globales están posicionando sus organizaciones para enfrentar un entorno económico aún volátil: no se trata solo de sobrevivir, sino de volver a priorizar el crecimiento como motor estratégico.

(M&T)-. Los datos más recientes muestran un cambio tangible en el lenguaje de los líderes empresariales, lo que marca un nuevo punto de inflexión en la gestión corporativa rumbo a 2026.
Tras un periodo dominado por respuestas defensivas ante la incertidumbre del mercado y las tensiones comerciales, los líderes empresariales están de nuevo centrando su atención en el crecimiento, y los datos respaldan ese giro. Las menciones a “crecimiento de ingresos” en las llamadas con inversionistas aumentaron aproximadamente un 12 % a nivel global en el cuarto trimestre de 2025 en comparación con el mismo periodo del año anterior, y hasta un 24 % en Europa. Este patrón refleja una ambición renovada por impulsar la expansión incluso sin condiciones macroeconómicas completamente claras.
Para que este crecimiento deje de ser una aspiración y se convierta en resultados concretos, los CEOs están adoptando un enfoque dual: por un lado, establecen objetivos audaces respaldados por una “ecuación de crecimiento” sólida que combina metas y plazos bien definidos; por otro, preparan a sus organizaciones para perseguir esas metas con un enfoque programático, es decir, con procesos y mecanismos que permiten escalar la ambición de manera sistemática y no improvisada.
Una de las palancas clave para lograr este desempeño es la inteligencia artificial (IA). Las compañías que han avanzado en el uso de IA no solo están reduciendo sus costos de desarrollo e innovación, sino que también están acelerando sus capacidades operativas en sectores clave, lo que amplía su ventaja competitiva. Este uso estratégico de la IA está relacionado con un crecimiento de ingresos más rápido que el de sus pares, según análisis de mercado.
Otra pieza fundamental en la hoja de ruta para el crecimiento es una cultura de disciplina de costos. Contrario a la creencia de que crecimiento y control de gastos son objetivos opuestos, los líderes más efectivos están demostrando que una disciplina rigurosa en el gasto puede fortalecer la resiliencia de la organización y, al mismo tiempo, liberar recursos que se canalizan hacia iniciativas de expansión con mayor impacto.
Además, las fusiones y adquisiciones (M&A) se están posicionando como una capacidad “siempre activa” dentro de las compañías. En lugar de ver las integraciones como eventos puntuales, muchos equipos ejecutivos están creando estructuras permanentes que les permiten identificar, evaluar e integrar negocios con agilidad, lo que acelera la ejecución de estrategias de crecimiento y la entrada a nuevos mercados.
Con todo esto, el crecimiento en 2026 no será un resultado accidental, sino la consecuencia de decisiones deliberadas, inversiones en tecnología estratégica y una cultura organizacional preparada para equilibrar ambición con disciplina operativa. Este enfoque transforma la resiliencia —entendida tradicionalmente como protección frente a crisis— en una ventaja competitiva real que permite a las empresas aprovechar la volatilidad del entorno global en beneficio propio.





