Participación femenina impulsa productividad, educación y emprendimiento en la economía costarricense
- Luisa Velásquez

- hace 7 horas
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Datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y del Instituto Nacional de Estadística y Censos evidencian altos niveles de formación académica, una creciente participación laboral y un dinamismo emprendedor que impacta sectores productivos y el desarrollo social.

La participación femenina se posiciona como un factor clave en la dinámica económica de Costa Rica, con presencia creciente en el ámbito empresarial, educativo, productivo y comunitario.
Según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), recopilados por el Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica, el 42% de las mujeres ocupadas cuenta con educación universitaria (con o sin título), una proporción superior al 27,5% registrado entre los hombres ocupados. Este nivel de formación refleja la consolidación de un capital humano femenino altamente calificado que contribuye al desarrollo de sectores como servicios, educación, salud, comercio y tecnología.
A este panorama se suma la participación laboral femenina. De acuerdo con la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral alcanza el 43,5%, lo que representa a cientos de miles de trabajadoras que aportan talento, productividad y liderazgo en distintos sectores económicos.
El emprendimiento también se ha convertido en un eje relevante dentro de esta dinámica. Programas como FOMUJERES, impulsado por el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), han colocado ingresos económicos en 616 emprendimientos liderados por mujeres hasta mayo de 2025, iniciativas que generan ingresos, empleo e innovación en sus comunidades.
La Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) del INEC evidencia además que las mujeres destinan una proporción significativa de su tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, una labor que sostiene la base social que permite el funcionamiento de la economía formal.

La evidencia internacional también respalda el impacto económico de la participación femenina. Estudios citados por el Colegio de Ciencias Económicas, incluidos análisis de la OCDE, señalan que una mayor incorporación de las mujeres al mercado laboral tiene efectos directos en el crecimiento económico, la productividad y la estabilidad social.
Para Katherine Víquez, presidenta del Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica, el rol de la mujer en la economía trasciende el ámbito de la equidad y se convierte en un elemento estratégico para el desarrollo del país. Según indicó, impulsar la autonomía económica femenina fortalece la competitividad nacional y abre oportunidades para ampliar el liderazgo y la innovación en distintos sectores productivos.
En ese contexto, el país enfrenta el desafío de seguir generando condiciones que faciliten la inserción y el crecimiento de las mujeres en el mercado laboral, así como de consolidar políticas que impulsen la corresponsabilidad en los cuidados.
La participación femenina en la economía costarricense se refleja en estadísticas, emprendimientos y liderazgos profesionales, consolidando un papel cada vez más relevante en la transformación productiva y el desarrollo sostenible del país.




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