Las finanzas embebidas redefinen la relación entre empresas y usuarios
- M&T

- hace 22 minutos
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La forma en que las personas pagan, acceden a beneficios o interactúan con servicios financieros ya no ocurre únicamente dentro de un banco. Hoy, las finanzas se integran de manera silenciosa en aplicaciones, plataformas y servicios cotidianos, redefiniendo la experiencia del usuario y el modelo de negocio de empresas que, hasta hace poco, no tenían ningún vínculo directo con el sistema financiero.

(M&T)-. En América Latina, este cambio se consolida a través de las finanzas embebidas, un modelo que permite integrar pagos, billeteras digitales, programas de fidelización y otros servicios financieros dentro de plataformas no financieras, reduciendo fricciones y ampliando el alcance de estas soluciones más allá del sistema bancario tradicional. Esta evolución responde a una transformación estructural del ecosistema digital regional, impulsada por nuevas expectativas de los usuarios y por la madurez tecnológica de las empresas.

De acuerdo con Damián Luzzi, Chief Commercial Officer de Flexibility, el crecimiento de las finanzas embebidas obedece menos a una disrupción bancaria clásica y más a una lógica de negocio, donde la experiencia del usuario, la velocidad de integración y la eficiencia operativa se convierten en los principales diferenciales competitivos para las empresas que deciden incorporar servicios financieros. Uno de los casos más representativos es el de YPF, que dejó de ser únicamente una empresa de energía para posicionarse como un actor relevante dentro del sistema de pagos. A través de su aplicación móvil, la compañía integró pagos con código QR, programas de fidelización y beneficios personalizados, convirtiendo su plataforma en un punto central de interacción financiera para millones de usuarios.
De estaciones de servicio a ecosistema financiero digital
La transición no fue menor. Convertir una operación enfocada en combustible en un ecosistema financiero digital implicó comprender que el pago es solo una parte del recorrido del usuario. Actualmente, más de 3 millones de usuarios activos utilizan la aplicación para realizar transacciones, gestionar puntos de fidelidad y acceder a promociones en cuestión de segundos, todo dentro de una experiencia integrada que reduce intermediarios, optimiza costos y genera datos estratégicos para el negocio.
Este enfoque permitió a la plataforma soportar millones de transacciones mensuales, incluso durante picos de alta demanda, manteniendo estabilidad operativa y tiempos de respuesta consistentes. El resultado ha sido una adopción sostenida y un aumento en la frecuencia de uso, factores clave para consolidar la fidelidad del usuario en entornos digitales cada vez más competitivos.
La tecnología como habilitador clave
Detrás de estas arquitecturas se encuentra Flexibility, una compañía tecnológica que se ha posicionado como aliado estratégico para corporaciones que buscan integrar servicios financieros sin necesidad de convertirse en bancos. Su propuesta va más allá del desarrollo de software, al ofrecer infraestructura crítica capaz de operar con estándares bancarios, tanto en términos de seguridad como de escalabilidad.
La solución tecnológica se apoya en tres ejes centrales: rapidez de salida al mercado, capacidad para gestionar altos volúmenes transaccionales y flexibilidad mediante integraciones personalizadas vía APIs, permitiendo que empresas de sectores como retail, energía o consumo masivo desplieguen servicios financieros alineados con su modelo de negocio y con las exigencias regulatorias.
Otro ejemplo de este enfoque es la colaboración con un banco 100 % digital en República Dominicana, donde la infraestructura tecnológica fue clave para integrar procesos contables, emisión de comprobantes fiscales y generación de reportes regulatorios complejos, garantizando agilidad operativa en un entorno de alta transaccionalidad y estricto cumplimiento normativo.
El avance de las finanzas embebidas confirma que ya no es indispensable contar con una licencia bancaria para ofrecer servicios financieros, pero sí resulta fundamental contar con un socio tecnológico que entienda la complejidad regulatoria y técnica del sector. En este escenario, la discusión ya no gira en torno a si las empresas deben incorporar estos servicios, sino qué tan rápido pueden integrarlos de forma eficiente y sostenible.









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