La IA ya está en la mesa de la junta directiva. ¿Quién la supervisa?

En febrero de 2024, International Holding Company, conglomerado de Abu Dabi, añadió a Aiden Insight como observador sin voto en su junta directiva. Aiden Insight es una herramienta de IA que analiza datos financieros, tendencias de mercado y otra información para ofrecer ideas durante las reuniones.


Por: Ronald Fiallos
Socio de Auditoría & Assurance de Deloitte
(M&T)-. La herramienta no toma decisiones por los directores, pero ayuda a los directores a revisar escenarios y riesgos. Este caso único plantea una pregunta cada vez más importante para otras empresas: ¿cómo usar la IA en la junta sin perder el juicio y la responsabilidad que corresponden a los directores?
La IA ya está presente en las discusiones sobre gobierno corporativo. Las juntas deben vigilar cómo la IA se usa dentro de la organización y, al mismo tiempo, pueden usar la IA para mejorar su propio trabajo. Esta doble función necesita atención: la IA puede reforzar las decisiones estratégicas, pero también exige que los directores comprendan las herramientas que usan.
Más información para decidir mejor
Una de las contribuciones más valiosas de la IA es la habilidad de analizar grandes volúmenes de información rápidamente. Los modelos predictivos ayudan a comparar escenarios financieros, operativos y de mercado, a identificar tendencias y a detectar asuntos que requieren revisión profunda. Con esto, la junta llega a las reuniones mejor preparada y dedica más tiempo a discutir el futuro del negocio en lugar de centrarse solo en revisar resultados pasados.
La IA también fortalece la gestión de riesgos y el cumplimiento. El uso de la IA en el análisis de controles, la detección de anomalías y la generación de alertas tempranas ofrece señales sobre riesgos financieros, operativos, de ciberseguridad o reputacionales. En organizaciones que manejan grandes cantidades de datos y operan en entornos cada vez más complejos, esta capacidad amplía la visión de los supervisores.
Incluso las tareas habituales de una junta cambian. Los asistentes de IA pueden resumir documentos extensos, preparar comparaciones y ayudar a los directores a identificar preguntas para la administración. Ahorrar tiempo es útil; llegar a una discusión mejor es el objetivo. Un resumen, por ejemplo, orienta la lectura, pero no reemplaza el examen de los documentos ni el juicio del director que debe tomar la decisión.
Supervisar la IA también es tarea de la junta
La oportunidad viene acompañada de responsabilidad. Si la empresa usa la IA para analizar clientes, automatizar procesos o apoyar decisiones importantes, la junta necesita saber dónde se aplica la IA, qué riesgos presenta y qué controles existen. Los asuntos que debe examinar incluyen la privacidad de los datos, los sesgos, la transparencia de los resultados y la intervención humana en las decisiones de mayor impacto.
La preparación de las juntas todavía necesita mejora. En una encuesta global de Deloitte a 695 directores y ejecutivos de 56 países, el 66 % de los participantes dijo que su junta tenía conocimiento o experiencia limitada, o ninguna, en IA. El 31 % afirmó que el tema aún no figuraba en su agenda. Estas cifras no describen a todas las empresas, pero muestran la necesidad de convertir el interés por la tecnología en capacidad de supervisión.
Esa exigencia también debe aplicarse al uso que hacen los directores de la IA. En una encuesta de Diligent Institute a 104 directores de empresas públicas estadounidenses, el 82 % había usado IA generativa en su trabajo de junta durante los últimos seis meses. Sin embargo, el 54 % señaló que su empresa no tenía orientaciones para ese uso y solo el 6 % reportó una política específica para la junta. Una junta no puede exigir reglas claras a toda la organización si no ha definido las suyas.
Desde la perspectiva de auditoría, el camino comienza con preguntas concretas: ¿qué herramientas pueden usar los directores y con qué información? ¿Cómo se verifican los análisis que reciben? ¿Qué sistemas de la empresa influyen en decisiones relevantes? ¿Cuáles pueden actuar por sí solos y cuáles requieren aprobación humana? La junta debe asignar responsables, recibir información periódica y revisar si los controles funcionan.
La IA ayuda a una junta a ver más, anticipar riesgos y dedicar su tiempo a decisiones importantes. Ese potencial merece aprovecharse. Para hacerlo con confianza, los directores deben conocer tanto sus capacidades como sus límites. La IA puede enriquecer el análisis; el juicio y la responsabilidad por las decisiones siguen siendo humanos.
Sobre el autor
Ronald Fiallos es socio de Auditoría y Assurance de Deloitte. Es licenciado en Contaduría Pública y Finanzas, tiene una maestría en Finanzas y cuenta con experiencia en auditoría financiera y en proyectos relacionados con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) en Centroamérica y el Caribe.




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