La cadena de Costa Rica, El Novillo Alegre, celebra 25 años y prepara su primera expansión internacional a El Salvador
La marca de restaurantes de carnes y parrilla argentina pasó de un pequeño establecimiento en Escazú a contar con 12 restaurantes y aproximadamente 270 colaboradores

(M&T) Comenzó hace 25 años como un pequeño restaurante en Escazú; hoy es una cadena de 12 restaurantes en Costa Rica especializados en carnes a la parrilla al estilo argentino, con aproximadamente 270 colaboradores. El Novillo Alegre se prepara para una nueva etapa de expansión que lo llevará por primera vez fuera del país con El Salvador como destino.
La empresa fue fundada por Martín Aldaburu, quien inició el negocio en 2001 con una inversión cercana a los US$25.000 y un establecimiento con capacidad para unas 50 personas. Tres años después, en 2004, su hijo Leandro Aldaburu se incorporó al proyecto familiar y posteriormente asumió la gerencia general de la compañía.
El Novillo Alegre expuso que durante estos 25 años pasó de aquel primer restaurante en Escazú a consolidar una operación de 12 establecimientos en diferentes zonas del país. La expansión ha estado acompañada por la estandarización de procesos y la conservación de una misma filosofía de servicio y de una propuesta gastronómica basada en la tradición de la parrilla argentina.
Leandro Aldaburu, gerente general de El Novillo Alegre, celebró que hoy tienen clientes a los que atendieron con sus padres y después los vieron ir con sus hijos y ahora reciben también a sus nietos.
“Queremos que cuando alguien entre a El Novillo Alegre sienta que está entrando a su casa, que lo conocemos por su nombre, que sabemos qué le gusta y que lo atendemos de una manera cercana y personalizada. Muchos de nuestros clientes ya son parte de nuestra historia y, sin ellos, no seríamos lo que somos hoy”, aseguró Aldaburu.
La cadena cuenta con restaurantes en Alajuela, Escazú, Heredia, Sabana, Liberia y Tamarindo, entre otros. Ahora dan el paso a uno de sus principales proyectos de la compañía para esta nueva etapa: su llegada a El Salvador.
La empresa estima que esta primera sede internacional podría iniciar operaciones en aproximadamente cuatro o cinco meses, aunque el cronograma está sujeto al avance del proyecto.
Paralelamente, El Novillo Alegre analiza oportunidades en otros mercados de Centroamérica, entre ellos Nicaragua, Panamá y Guatemala.
“Para nosotros es muy importante que nuestros clientes sigan encontrando caras conocidas. Personas que se acuerdan de ellos, que conocen sus gustos y que los atienden con conocimiento, pero sobre todo con cariño”, indicó Aldaburu.
La empresa señala que una parte importante de su estrategia ha sido desarrollar y conservar a sus colaboradores, buscando que la expansión de la operación no implique perder el trato cercano que caracterizó al restaurante desde sus primeros años.
Detallaron que la evolución del negocio también ha implicado adaptar sus operaciones a nuevos hábitos de consumo y fortalecer sus procesos internos. Durante la pandemia, por ejemplo, la compañía reforzó el servicio de entrega y aceleró distintos procesos de estandarización para mantener la operación y acompañar el crecimiento posterior de la marca.
“Claro que queremos seguir creciendo y mejorando todos los días, pero nunca a costa de perder nuestra esencia. Después de 25 años, nuestro mayor compromiso sigue siendo que cada persona que entre a El Novillo Alegre se sienta bienvenida, reconocida y atendida como en su casa”, finalizó.




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