Fortinet Xperts Roadshow 2026 analiza los desafíos de seguridad que enfrentan las empresas

La inteligencia artificial está cambiando las reglas de la seguridad digital. Su capacidad para acelerar procesos, analizar grandes cantidades de información y automatizar tareas también está siendo aprovechada para desarrollar ataques más rápidos y difíciles de contener. Ante este escenario, las empresas de Centroamérica y el Caribe enfrentan el desafío de modernizar sus sistemas de protección sin aumentar innecesariamente la complejidad tecnológica ni los costos operativos.

(M&T)-. La evolución de estas amenazas y las estrategias para enfrentarlas formaron parte de las discusiones del Fortinet Xperts Roadshow NOLA 2026, realizado en Punta Cana, República Dominicana. El encuentro reunió a especialistas e ingenieros de empresas socias de Fortinet para profundizar en inteligencia artificial, seguridad de redes, protección del acceso a aplicaciones y operaciones de ciberseguridad, mediante capacitaciones, laboratorios y ejercicios prácticos.

Uno de los principales mensajes del evento fue que la inteligencia artificial está transformando tanto las capacidades de los atacantes como las herramientas utilizadas para defender las organizaciones. Ben Wilson, Deputy CISO y vicepresidente sénior de Gestión de Productos de Fortinet, explicó que esta tecnología permite explotar vulnerabilidades conocidas a mayor velocidad y escala. Frente a ello, las empresas necesitan fortalecer sus capacidades de detección, análisis y respuesta para reducir el tiempo durante el cual una amenaza puede permanecer activa.
El desafío no se limita a incorporar nuevas soluciones. La integración de diferentes herramientas de seguridad se está convirtiendo en una decisión estratégica para las organizaciones, especialmente cuando administran redes distribuidas, servicios en la nube, dispositivos de usuarios y aplicaciones empresariales. La coordinación entre estas tecnologías puede mejorar la visibilidad de los riesgos y facilitar respuestas más oportunas ante posibles incidentes.
La automatización y la integración tecnológica marcan el futuro

Martín Hoz, vicepresidente sénior de Ingeniería de Preventa de Fortinet para América Latina y el Caribe, señaló que los próximos años estarán caracterizados por amenazas capaces de evolucionar a una velocidad cada vez mayor gracias a la inteligencia artificial.
En su opinión, las organizaciones deberán avanzar hacia sistemas de protección más integrados y automatizados, capaces de compartir información y ejecutar acciones coordinadas sin depender exclusivamente de intervenciones manuales.
Esta transformación también modifica las necesidades de talento. Los profesionales de ciberseguridad deberán combinar conocimientos especializados con una comprensión más amplia de las infraestructuras tecnológicas, sus interdependencias y los mecanismos de automatización. La inteligencia artificial puede facilitar determinadas tareas de análisis y administración, pero su utilización requiere supervisión y criterios técnicos para tomar decisiones adecuadas.

En el ámbito empresarial, la consolidación de plataformas representa una alternativa para simplificar la gestión de la seguridad. Hans Fermín, vicepresidente de Ventas de Fortinet para Centroamérica y el Caribe, explicó que la integración de capacidades busca reducir la complejidad administrativa, optimizar recursos y facilitar la automatización. Dentro de esta estrategia, identificó tres áreas de atención: seguridad de redes (NetSec), acceso seguro a aplicaciones y servicios (SASE) y operaciones de seguridad (SecOps).
El ejecutivo también destacó que la inteligencia artificial está siendo incorporada en la investigación tecnológica, la administración de redes y la protección de las propias inversiones empresariales en IA. Estas aplicaciones pueden contribuir a enfrentar la escasez de especialistas, mejorar la gestión de recursos y ampliar las capacidades de supervisión, aunque requieren controles que respondan a las características de cada organización.

Por su parte, Layard Terrero, director sénior de Ingeniería de Sistemas de Fortinet para Centroamérica y el Caribe, explicó que estas áreas formaron parte de los contenidos especializados del encuentro.
Los participantes abordaron desafíos relacionados con redes empresariales, seguridad de acceso, operaciones de protección e inteligencia artificial, con el objetivo de fortalecer sus conocimientos para implementar y administrar infraestructuras empresariales.
Proteger la inteligencia artificial se convierte en una prioridad
La expansión de herramientas basadas en modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) está introduciendo nuevos riesgos para las organizaciones. Estas tecnologías pueden procesar información empresarial, interactuar con aplicaciones internas y conectarse con servicios externos, por lo que su adopción exige revisar quién puede utilizarlas, qué información reciben y cuáles son los límites establecidos para su funcionamiento.
Wilson advirtió que la falta de visibilidad sobre las aplicaciones y los agentes de inteligencia artificial utilizados dentro de las empresas puede convertirse en una vulnerabilidad. La presión por incorporar estas herramientas a los procesos de trabajo no siempre está acompañada de políticas de gobernanza, mecanismos de supervisión o controles suficientes para proteger la información corporativa.
En esta misma línea, Fermín señaló que la seguridad de los LLM debe contemplar tanto la protección de los flujos de información como la administración de los recursos utilizados por estos sistemas. Entre los aspectos que requieren atención mencionó el consumo de tokens, unidades de información procesadas por los modelos durante sus interacciones. Su seguimiento puede ayudar a las empresas a comprender mejor la utilización de estas herramientas y gestionar los recursos asociados con su operación.
La incorporación de inteligencia artificial también plantea decisiones sobre qué datos pueden compartirse con plataformas externas y cómo evitar la exposición de información confidencial. El uso de modelos alojados por terceros, por ejemplo, requiere evaluar los controles disponibles, las condiciones de tratamiento de datos y las políticas internas aplicables. Estas consideraciones resultan relevantes para proteger información de clientes, procesos corporativos y propiedad intelectual.
Wilson explicó que Fortinet está desarrollando capacidades para atender estos desafíos, entre ellas herramientas de visibilidad sobre aplicaciones de IA y controles dirigidos a modelos de lenguaje. La prevención de pérdida de datos, la supervisión de interacciones y la aplicación de políticas de seguridad forman parte de las medidas que las organizaciones pueden considerar al incorporar estas tecnologías.
Más allá de la inteligencia artificial, otro aspecto relevante es la capacidad de las empresas para mantener sus operaciones durante un incidente de ciberseguridad. Hoz destacó la importancia de diseñar infraestructuras con redundancia, recursos suficientes y mecanismos que reduzcan la dependencia de componentes únicos. También señaló el valor de los ejercicios de simulación y las evaluaciones periódicas para identificar debilidades antes de enfrentar una contingencia real.
El especialista mencionó, además, la preparación frente a los desafíos futuros de la computación cuántica, especialmente en materia de protección de comunicaciones. Aunque estas amenazas requieren una evolución gradual de las tecnologías criptográficas, su consideración comienza a formar parte de las decisiones de planificación de seguridad a largo plazo.
La capacitación práctica también tuvo un espacio dentro del encuentro mediante el Ultimate Fabric Challenge, una competencia en la que especialistas resolvieron desafíos de ciberseguridad en entornos simulados. La actividad permitió poner a prueba conocimientos relacionados con la implementación y administración de soluciones tecnológicas, y contempló la clasificación de participantes para una competencia internacional durante Fortinet Accelerate 2027.
Para Centroamérica y el Caribe, la evolución de la ciberseguridad representa un desafío que involucra inversión tecnológica, formación de talento, administración de riesgos y continuidad de negocio. Fermín identificó avances en sectores como la banca y un mayor interés por proteger infraestructuras críticas, mientras que la expansión de los servicios de seguridad administrados abre nuevas posibilidades para las empresas que requieren apoyo especializado.
La principal conclusión del encuentro apunta a que la ciberseguridad ya no puede abordarse únicamente como una función técnica aislada. La integración de plataformas, el uso responsable de inteligencia artificial, la protección de datos y la preparación ante incidentes deberán formar parte de las decisiones empresariales para fortalecer la resiliencia digital.




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