EY consolida su estrategia regional con foco en tecnología y ESG
- M&T
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¿Cómo pueden las empresas de servicios profesionales y el sector financiero reinventarse en un entorno regional cada vez más competitivo? Mientras EY Centroamérica, Panamá y República Dominicana formalizó su integración a EY Latinoamérica, la industria bancaria salvadoreña explora caminos disruptivos con modelos como los neobancos, que transforman la relación con los clientes a partir de la tecnología.

(M&T)-. La operación de EY en Centroamérica y el Caribe pasó a formar parte de una red regional que abarca 18 países, con más de 22,000 profesionales y 800 socios. Este paso estratégico responde a la iniciativa global “All in”, que busca unificar procesos, talento y recursos bajo una misma plataforma de servicios.
La nueva estructura estará liderada por Juan Rafael Campos, Socio Director Regional, en conjunto con Manuel Solano, Socio Director de EY Latinoamérica.
Según Campos, esta transformación refleja el compromiso de EY por “construir un mejor mundo de negocios”, potenciando su oferta con tecnología, analítica avanzada y equipos multidisciplinarios especializados en áreas críticas como transformación digital, ESG, litigios fiscales complejos y nearshoring. Esta visión apunta a responder con agilidad a los retos de una región marcada por la competencia global y la necesidad de servicios cada vez más integrados.
En paralelo, el ecosistema financiero de El Salvador discute cómo construir un neobanco desde cero, un modelo que está revolucionando la banca en distintas latitudes. Durante el Banking Tech Summit 2025, expertos señalaron que los neobancos representan una alternativa más ágil y centrada en el usuario, con ventajas como menores costos operativos, personalización de servicios y adopción acelerada de inteligencia artificial.
Este modelo digital, sin infraestructura física tradicional, responde a una generación de clientes que exige experiencias rápidas, seguras y transparentes. De acuerdo con estudios recientes de la consultora McKinsey, los neobancos tienen el potencial de reducir costos hasta en un 60% frente a la banca convencional, gracias a la automatización de procesos y la eliminación de canales físicos.
Mientras EY avanza en su integración regional, el sector bancario salvadoreño observa cómo estas tendencias de digitalización pueden impulsar la eficiencia, rentabilidad y confianza del usuario. El reto para ambos sectores es claro: adoptar la innovación sin perder de vista la confianza y la sostenibilidad a largo plazo.