Cripto y banca tradicional comienzan a converger en la región
- Walter Rivera

- hace 8 minutos
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Las criptomonedas dejaron de ser únicamente una alternativa tecnológica para entusiastas financieros. En América Latina, los activos digitales se están integrando cada vez más a operaciones cotidianas como remesas, pagos internacionales y gestión de tesorería empresarial. Ahora, el fortalecimiento regulatorio en Estados Unidos podría acelerar aún más esta transformación regional y acercar el ecosistema cripto a estándares institucionales más sólidos.

(M&T)-. Un nuevo paso regulatorio en Estados Unidos está marcando un cambio importante para la industria de los activos digitales a nivel global. La aprobación otorgada por la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) a BitGo para operar como entidad fiduciaria nacional autorizada a nivel federal refleja cómo las criptomonedas están avanzando hacia una integración más profunda con el sistema financiero tradicional.
El movimiento ocurre en un contexto donde América Latina acelera la adopción de stablecoins y soluciones digitales vinculadas a pagos, remesas y transacciones internacionales. El documento señala que la región procesó US$324,000 millones en transacciones con monedas estables durante 2025, lo que representa un crecimiento interanual del 89%.
Brasil y Argentina lideran esta expansión regional. En el caso brasileño, más del 90% de los flujos de criptomonedas ya están vinculados a stablecoins, mientras que en Argentina la cifra supera el 60%. La tendencia refleja cómo los usuarios y empresas están utilizando activos digitales no solo como inversión especulativa, sino como herramientas prácticas para mover dinero, proteger valor y reducir costos operativos.
Además de la autorización concedida a BitGo, el Comité Bancario del Senado estadounidense impulsó recientemente la Digital Asset Market CLARITY Act, una propuesta legislativa orientada a definir cómo se regularán los activos digitales, plataformas de negociación e intermediarios financieros en Estados Unidos. Aunque la ley todavía no ha sido aprobada definitivamente, el avance del proyecto refuerza una tendencia clara: los activos digitales comienzan a ser tratados como parte de la arquitectura financiera regulada y no como un sistema paralelo.
Regulación y adopción avanzan en Latinoamérica
El fortalecimiento regulatorio también empieza a tomar fuerza en distintos países latinoamericanos. En Argentina, la Comisión Nacional de Valores (CNV) impulsó mecanismos de supervisión para proveedores de servicios de activos virtuales (VASP), incluyendo requisitos relacionados con ciberseguridad, custodia y prevención de lavado de dinero.
Brasil, por su parte, avanza hacia controles más sólidos sobre stablecoins y proveedores de servicios de criptomonedas, mientras que el Banco Central intensifica la supervisión de pagos digitales y transacciones internacionales.
Uno de los casos más llamativos es Bolivia. Tras eliminar restricciones históricas sobre activos virtuales, el país comenzó a construir un marco regulatorio para fintech y servicios digitales. Según datos del Banco Central de Bolivia, las transacciones con activos virtuales crecieron más de 530% interanual en 2025, impulsadas por pagos, remesas y operaciones comerciales.
Luis Ayala, director general para América Latina de BitGo, señala que las empresas regionales ya no discuten si deben involucrarse en el ecosistema cripto, sino qué tipo de infraestructura utilizar y bajo qué estándares regulatorios operar. El foco actual se centra en cumplimiento normativo, custodia, seguros y capacidad operativa internacional.
Del “cripto experimental” al uso cotidiano
El informe también destaca el crecimiento del modelo conocido como “Crypto-as-a-Service”, una solución que permite a bancos, fintech y empresas integrar servicios relacionados con Bitcoin o stablecoins sin desarrollar desde cero toda la infraestructura tecnológica y regulatoria.
Esta tendencia busca impulsar lo que el documento denomina “cripto cotidiano”: aplicaciones reales donde las empresas pueden realizar pagos internacionales, mover dinero entre países, gestionar tesorerías digitales o pagar proveedores de forma más eficiente y alineada con estándares institucionales.
Ayala sostiene que en regiones como América Latina, donde las empresas buscan reducir costos de pagos transfronterizos y operar en tiempo real, la infraestructura institucional y la regulación serán factores determinantes para la adopción masiva de activos digitales.
El avance de regulaciones, supervisión y servicios institucionales evidencia una transformación más profunda en la industria. Las criptomonedas en América Latina comienzan a dejar atrás su etapa experimental y avanzan hacia un escenario donde la transparencia, la seguridad y la integración con el sistema financiero tradicional tendrán un rol cada vez más relevante.




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