¿Cómo puede la robótica transformar el aprendizaje en las escuelas salvadoreñas?

¿Puede un kit de robótica convertirse en la puerta de entrada hacia nuevas habilidades profesionales? En El Salvador, más de 52.000 estudiantes, docentes y responsables de familia han formado parte de una iniciativa que utiliza ciencia, tecnología y creatividad para fortalecer el aprendizaje desde la primera infancia hasta el bachillerato.

(M&T)-. Chevron El Salvador, por medio de su marca Texaco y en alianza con Glasswing International, desarrolla Energiza tu Escuela, un programa orientado a impulsar la educación STEAM —ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas— y acercar herramientas tecnológicas a comunidades educativas del país.
Actualmente, el proyecto trabaja con ocho centros educativos ubicados en San Salvador y Acajutla. Las instituciones reciben kits de robótica, materiales pedagógicos, formación para docentes y voluntarios, además de clubes especializados que funcionan dos veces por semana. El proceso incluye acompañamiento periódico para dar seguimiento al aprendizaje.
La experiencia también busca trasladar los conocimientos adquiridos hacia escenarios competitivos y de intercambio. Los estudiantes tienen la posibilidad de mostrar sus proyectos en ferias de logros y competencias como la World Robot Olympiad (WRO), ampliando la aplicación práctica de las habilidades desarrolladas durante las jornadas educativas.
De acuerdo con la información presentada por el programa, entre los resultados observados se encuentran un mayor interés por áreas STEAM, el fortalecimiento del pensamiento lógico y mejores capacidades para resolver problemas. La metodología también incorpora competencias vinculadas con comunicación, trabajo colaborativo y liderazgo, mientras algunos docentes ya desarrollan proyectos de robótica de forma autónoma.
Una apuesta por habilidades para el futuro
Miguel Ramos, gerente de Texaco El Salvador, señaló que la iniciativa busca generar nuevas oportunidades para niñas, niños y jóvenes mediante una educación vinculada con la innovación. Desde Glasswing International, Natalia Salcedo destacó, por su parte, el potencial de la robótica para que los estudiantes conecten sus conocimientos con desafíos presentes en sus propias comunidades.
La iniciativa forma parte de las acciones sociales que Texaco ha desarrollado en el país durante más de 15 años, principalmente alrededor de educación y trabajo comunitario. En este caso, la incorporación de tecnología busca que el aprendizaje no termine únicamente en el manejo de herramientas, sino que contribuya a desarrollar capacidades que puedan resultar útiles en posteriores etapas educativas y profesionales.
Glasswing International, organización que implementa programas de educación, salud, juventud y recuperación de espacios públicos, reporta haber alcanzado a más de 850.000 personas en América Latina, el Caribe y Estados Unidos desde su fundación. La alianza en El Salvador muestra cómo la colaboración entre organizaciones sociales y empresas puede ampliar el acceso a experiencias educativas relacionadas con ciencia y tecnología.




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