América Latina acoge propuestas para acelerar sus transformaciones

América Latina y el Caribe cerró el cuadragésimo primer período de sesiones de la CEPAL con una agenda orientada a convertir diagnósticos regionales en políticas públicas capaces de responder a los cambios geopolíticos, tecnológicos y económicos que atraviesa el mundo. Más de 35 delegaciones participaron en el encuentro realizado del 7 al 9 de octubre en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

(M&T)-. Durante la reunión, los países participantes aprobaron un conjunto de resoluciones que recoge propuestas para gestionar de manera más efectiva las transformaciones necesarias en la región, con énfasis en desarrollo productivo, integración regional, transformación digital, inteligencia artificial, capacidades institucionales y una macroeconomía acompañada de una fiscalidad más sólida.
El encuentro reunió a 35 países miembros, un miembro asociado y más de 1.100 participantes, en una discusión marcada por la necesidad de fortalecer la capacidad de los gobiernos para responder a un escenario internacional más fragmentado y competitivo.
Anticiparse a un escenario internacional cambiante
José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, destacó que uno de los principales desafíos consiste en evitar que la región se limite a reaccionar ante los cambios internacionales y fortalecer su capacidad para anticiparlos. La creciente fragmentación del comercio, la competencia tecnológica y los cambios en las cadenas globales de valor están modificando las condiciones en las que los países diseñan sus estrategias de desarrollo.
Entre los principales activos regionales aparecen los recursos naturales, la biodiversidad, las capacidades productivas, el conocimiento, los mercados y el capital humano. Sin embargo, el aprovechamiento de esas ventajas depende de instituciones capaces de gestionarlas, estrategias definidas y mecanismos de coordinación efectivos.
Otro de los mensajes centrales fue la necesidad de avanzar hacia una nueva etapa de integración regional. Entre las áreas señaladas aparecen infraestructura, facilitación del comercio, servicios, financiamiento y acción climática, además de una mayor cooperación entre países frente a desafíos que difícilmente pueden resolverse de manera aislada.
La integración adquiere una importancia particular para los países sin litoral y los pequeños Estados insulares, donde las limitaciones de escala pueden elevar los costos económicos y dificultar la participación en determinados mercados. El planteamiento es que los avances en esta materia también deben evaluarse por su impacto sobre las condiciones de vida de la población.
De las recomendaciones a las políticas públicas
El encuentro también puso énfasis en que el siguiente paso consiste en llevar las propuestas a la implementación. Para ello, se considera clave que los gobiernos adopten estas recomendaciones, las integren en sus prioridades y mantengan continuidad en las decisiones para convertirlas en resultados concretos.
Durante la clausura, también se subrayó que la continuidad de estas discusiones deberá reflejarse en políticas públicas, proyectos de cooperación y alianzas regionales. República Dominicana asumió la presidencia de la CEPAL, función que ejercerá hasta el próximo período de sesiones.
Los países también tomaron nota de un análisis sobre ocho grandes rupturas globales con efectos sobre los mercados, las cadenas de valor y los activos estratégicos de la región, con el objetivo de identificar riesgos y oportunidades en el nuevo escenario internacional.
Al finalizar la reunión, las delegaciones aceptaron la invitación de Panamá para albergar el cuadragésimo segundo período de sesiones de la CEPAL en 2028. Hasta entonces, el principal reto será trasladar los consensos alcanzados a medidas capaces de fortalecer la productividad, la cooperación y las capacidades institucionales de América Latina y el Caribe.




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