Grupo detrás de más de 80 restaurantes amplía su apuesta gastronómica con Fogo de Chão
- Carolina Benavides

- hace 2 horas
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Fuego Tico S.A., parte del grupo que opera franquicias como Burger King, Domino’s Pizza, Popeyes, Arby’s y Juan Valdez Café en Costa Rica, incursiona en un nuevo segmento con la llegada de la marca brasileña. Sus socios tardaron cerca de 5 años en concretar el proyecto y no descartan futuras aperturas.

(M&T)- La llegada de Fogo de Chão a Costa Rica representa un nuevo movimiento dentro de la estrategia de diversificación del grupo del que forma parte Fuego Tico S.A., empresa operadora de la franquicia en el país.
El grupo opera en Costa Rica más de 80 restaurantes de reconocidas franquicias como Burger King, Domino’s Pizza, Popeyes, Arby’s y Juan Valdez Café. Con la incorporación de Fogo de Chão, incursiona ahora en un segmento gastronómico diferente a los formatos que ya forman parte de su portafolio.

La decisión comenzó a gestarse varios años atrás. Mario Jiménez, director general de Fuego Tico S.A., explicó en entrevista con Mercados & Tendencias que los socios conocieron Fogo de Chão durante una visita a Estados Unidos y encontraron en su modelo una oportunidad para ampliar su participación en el negocio gastronómico.
“Nos encantó muchísimo. Primero, la calidad de la carne que tiene, la forma en que los brasileños la cocinan y sirven, el ambiente, el gaucho y la forma tan rápida en que nos entregaron la carne. La verdad es que el precio, para el ambiente y la experiencia en la que estábamos, no sentíamos que fuera algo caro. Entonces, de ahí nace y vamos a tocar puertas”, relató Jiménez.
A partir de esa experiencia, los empresarios se acercaron directamente a las oficinas corporativas para solicitar la franquicia para Costa Rica. La gestión comenzó hace aproximadamente hace 5 años, pero la pandemia retrasó el proyecto hasta que lograron concretarlo.
Una nueva categoría dentro del negocio
Para los empresarios, Fogo de Chão también representaba la posibilidad de entrar a una categoría que todavía no estaba cubierta dentro de sus operaciones.
“Es comida rápida porque son negocios totalmente diferentes; una cafetería es muy diferente a vender hamburguesas. Después tenemos pollo, pizza, sándwiches, pero no estábamos especializados en carne. Y dijimos: ‘Bueno, llegó la hora’. Estábamos las personas que tomábamos las decisiones en la compañía y pensamos: ‘¿Por qué no un Fogo de Chão?’”, explicó.
La operación costarricense abrió oficialmente sus puertas el 6 de agosto en el Hotel Sheraton San José, en Escazú. El establecimiento cuenta con 690 m² y capacidad para recibir hasta 240 comensales, distribuidos entre un salón bar, tres salones principales y dos terrazas, una de ellas con espacio VIP. La puesta en marcha del restaurante generó 70 empleos directos en el país.
El restaurante como espacio de consumo y encuentro
Uno de los elementos que los operadores buscan desarrollar en Costa Rica es la posibilidad de atender diferentes ocasiones de consumo. La propuesta no se limita a la experiencia completa de carnes, sino que incorpora bar, Market Table y alternativas a la carta.
“Nosotros estamos en el negocio de la diversión; la comida está metida en el negocio de la diversión. Realmente aquí puedes venir, sentarte a comer, hablar con tus amigos sin que exista mucho ruido para poder conversar con la gente. Podés comer rico, comer diferente y compartir como lo hacían los gauchos”, aseguró Jiménez.
Esta visión también está relacionada con comportamientos que los empresarios observan entre los consumidores, como el concepto de “tardear”, utilizado para describir encuentros que pueden extenderse durante varias horas en bares y restaurantes.
“Ahora hay una moda que yo no conocía, y uno va aprendiendo cada día, que es ‘tardear’. Antes iban a cafeterías, ahora vienen a bares o restaurantes como este a pasar cuatro o cinco horas. Aquí la ventaja es que si no quieres comer carne, puedes pagar solo por la barra de ensaladas; si no quieres la ensalada, puedes pedir a la carta”, comentó Jiménez.
La primera apertura podría no ser la última
Aunque la operación apenas inicia, los socios contemplan que Fogo de Chão pueda crecer en Costa Rica. Por el momento no existe una fecha definida para una segunda apertura y cualquier nueva inversión dependerá de las condiciones que encuentren para desarrollar el concepto.
“Creo que es muy prematuro hablar de eso, lógicamente depende de muchas circunstancias del país. Pero claro que sí, no creo que nos quedemos con solo uno, aunque no te puedo decir si el próximo va a ser en un mes, en un año o en dos años”, afirmó el director general de Fuego Tico S.A.
Por ahora, la prioridad estará en consolidar la primera operación y conocer la respuesta del consumidor. Jiménez reconoce que ese proceso también requerirá escuchar las observaciones de quienes visiten el establecimiento.
“Si en algo fallamos, que nos lo digan para mejorar. Esa es la verdadera clave. Si a mí no me dicen lo malo, es difícil mejorar; mucha gente solo te dice lo bueno. Todos los negocios fallan, tratamos de ser perfectos, pero sabemos que la perfección absoluta no existe. Todos los días luchamos para que el servicio y la calidad de la carne sean lo mejor”, concluyó.
Con esta apertura, el grupo suma una nueva categoría a su portafolio gastronómico en Costa Rica y pone a prueba un formato que, dependiendo de su desempeño, podría tener una mayor presencia en el mercado nacional.




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