Evolución Pyme El Salvador 2026: Centroamérica abre nuevas oportunidades para las pymes

¿Qué pasaría si una pyme salvadoreña dejara de mirar únicamente su mercado local y comenzara a pensar en Centroamérica y República Dominicana como un espacio de más de 62 millones de consumidores? Esa fue una de las principales ideas abordadas durante Evolución PyME El Salvador 2026, donde CENPROMYPE planteó que la integración regional, el acceso a mercados y la transformación de los modelos empresariales pueden convertirse en herramientas para ampliar las oportunidades de las micro, pequeñas y medianas empresas.

(M&T)-. Durante la ponencia “Centroamérica, una región de oportunidades para las pymes”, Katia Moreira, coordinadora de competitividad y aliados estratégicos de CENPROMYPE, expuso la dimensión económica de la región SICA. Los ocho países que la integran reúnen aproximadamente 62 millones de habitantes, un PIB combinado cercano a US$500.000 millones y exportaciones de bienes por unos US$82.000 millones. Además, el comercio intrarregional representa alrededor del 24% del intercambio comercial.
Las mipymes sostienen buena parte de la economía regional
El peso empresarial de este segmento es significativo: aproximadamente el 99% del tejido empresarial corresponde a micro, pequeñas y medianas empresas, con cerca de 2,3 millones de mipymes en la región. Las microempresas representan alrededor del 84% de ese universo y generan aproximadamente el 60% de los empleos, además de aportar cerca del 35% del valor agregado del PIB acumulado.
Sin embargo, esa relevancia convive con barreras que todavía restringen su crecimiento. La exposición identificó como desafíos el acceso al financiamiento, la informalidad, la baja participación en exportaciones, las brechas de talento y las limitaciones en digitalización y conectividad. Solo alrededor del 1% de las pymes exporta directamente, mientras aproximadamente el 74% de las mipymes de la región continúa operando en la informalidad.
El financiamiento también continúa siendo un obstáculo. Según los datos presentados, una de cada tres empresas que solicita crédito recibe una respuesta negativa, mientras otro grupo evita acudir al sistema financiero por temor al rechazo o por falta de garantías. Esta situación lleva a algunos negocios a utilizar recursos propios, apoyo familiar o financiamiento informal, alternativas que pueden incrementar sus costos y limitar su capacidad de inversión.

Nearshoring e integración: una ventana para las pymes
Frente a esas brechas, CENPROMYPE plantea avanzar hacia un modelo empresarial más conectado con mercados, tecnología y fuentes de capital. La estrategia incluye marketplaces, encuentros B2B, compras públicas, nearshoring, garantías, factoring, financiamiento adaptado a cada etapa empresarial y programas orientados al talento y la inclusión.
El nearshoring aparece como una de las oportunidades derivadas de la reorganización de las cadenas globales de suministro. Durante la charla se señaló que América Latina podría captar hasta US$78.000 millones adicionales en exportaciones si aprovecha esta tendencia. Para Centroamérica, sectores como textiles y confección, agroalimentos, dispositivos médicos, manufactura ligera, energías renovables y logística presentan posibilidades de inserción.
La ubicación geográfica también juega a favor de la región. La cercanía con Estados Unidos, el acceso preferencial mediante acuerdos comerciales, el Canal de Panamá, las zonas francas y un mercado regional integrado constituyen ventajas que pueden ser utilizadas por las mipymes. No obstante, aprovecharlas exige elevar estándares de calidad, trazabilidad, logística, formalización y capacidad tecnológica.
El mensaje central de la jornada fue que pensar regionalmente puede ampliar el horizonte de las pymes salvadoreñas. Más que limitarse a crecer dentro de sus fronteras, las empresas tienen la posibilidad de integrarse a cadenas de valor, buscar clientes en mercados vecinos y profesionalizar su operación para competir en nuevos espacios.




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