CAF identifica oportunidades de diversificación en los territorios rurales de Panamá

El RED 2026 plantea que servicios, turismo, pesca, acuicultura y actividades forestales pueden ampliar la base productiva de las zonas rurales. Durante su presentación en Panamá, CAF y Banco Nacional formalizaron un préstamo A/B de hasta US$ 500 millones para apoyar a más de 3.300 pequeñas y medianas empresas.

Los territorios rurales de Panamá concentran recursos naturales, biodiversidad y riqueza cultural que pueden convertirse en nuevos motores de actividad económica, más allá de la producción agropecuaria. Esta es una de las principales conclusiones del Reporte de Economía y Desarrollo (RED) 2026 de CAF, presentado este viernes en el Biomuseo de Ciudad de Panamá bajo el título “Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe”.
El estudio señala que las zonas rurales de América Latina y el Caribe, donde reside el 18% de la población regional, concentran activos estratégicos para la seguridad alimentaria, la biodiversidad, la sostenibilidad ambiental, la generación de energía y la preservación cultural. En Panamá, la población rural representa aproximadamente un tercio del total nacional, una proporción superior al promedio regional.

Para Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, el reto consiste en cambiar la forma en que se entiende el desarrollo rural. “Durante mucho tiempo hemos mirado los territorios rurales desde sus brechas y sus desafíos. Pero Panamá nos muestra que también debemos mirarlos desde su potencial”, afirmó, al señalar que estos territorios pueden contribuir a generar productividad, empleo y nuevas oportunidades.
El RED 2026 plantea que las transformaciones productivas y laborales de las últimas décadas han dado paso a territorios rurales más diversos. Aunque la modernización agropecuaria ha permitido elevar la productividad y consolidar a América Latina como un actor relevante en el mercado global de alimentos, el desarrollo rural ya no depende exclusivamente de la actividad agropecuaria.
En el caso panameño, el reporte identifica oportunidades en sectores como los servicios, el turismo, la pesca, la acuicultura y las actividades forestales. El turismo rural y costero, en particular, aparece como una alternativa para aprovechar los activos naturales y culturales de las comunidades bajo modelos de desarrollo sostenible. En 2024, El Valle de Antón y Portobelo fueron reconocidos por ONU Turismo dentro del programa Best Tourism Villages.
Sin embargo, el potencial económico de estos territorios continúa condicionado por brechas de infraestructura, servicios básicos y conectividad. El reporte señala que en Panamá el 48% de la población rural vive a menos de dos kilómetros de una vía, pero la proporción baja al 37% cuando se consideran únicamente las vías pavimentadas. La conectividad vial se mantiene así como uno de los desafíos para ampliar las oportunidades productivas y mejorar las condiciones de vida.
Financiamiento para las empresas

La presentación del RED 2026 estuvo acompañada por una medida concreta de financiamiento. CAF y el Banco Nacional de Panamá formalizaron un préstamo A/B por hasta USD 500 millones, destinado a apoyar al menos a 3.300 pequeñas y medianas empresas, con especial énfasis en aquellas lideradas por mujeres.
Al menos la mitad de los recursos será destinada a actividades agropecuarias y agroindustriales, principalmente en áreas rurales. El financiamiento también contempla proyectos verdes relacionados con eficiencia energética, energías renovables y sostenibilidad.
“El financiamiento que hoy formalizamos con el Banco Nacional de Panamá es un ejemplo concreto de cómo el conocimiento puede convertirse en acción”, señaló Díaz-Granados, quien destacó que el programa busca traducir el potencial identificado en el RED 2026 en inversión, productividad y nuevas oportunidades para las empresas.




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