top of page
  • Facebook
  • YouTube
  • Instagram
  • X
  • LinkedIn

Nosara crea primer gemelo digital de Costa Rica para convertir los datos del territorio en decisiones públicas

angiecantillo1
13 ago
6 min de lectura

Una iniciativa impulsada por Emanuel Gutiérrez, director e investigador de Alianza para el Desarrollo, convirtió al distrito de Nosara en un laboratorio digital para visualizar el territorio, cruzar información pública y simular decisiones antes de ejecutarlas. El proyecto busca superar barreras de acceso, planificación y coordinación institucional y convertirse en un modelo replicable en otros cantones de Costa Rica.



(M&T)-. Durante años, una de las principales dificultades para gestionar territorios extensos no ha sido necesariamente la falta de información, sino la dificultad para reunirla, interpretarla y convertirla en decisiones.


En Nosara, Guanacaste, una iniciativa tecnológica intenta cambiar esa ecuación mediante una herramienta que, a primera vista, parece un videojuego, pero que tiene una ambición mucho más seria: convertirse en una especie de sistema operativo digital para la gestión territorial.


Se trata de un gemelo digital de Nosara, una representación virtual del distrito que permite visualizar diferentes variables del territorio, consultar información y probar escenarios antes de trasladarlos al mundo físico.


“Un gemelo digital es en sí una copia en el mundo digital de estas herramientas tecnológicas de cualquier cosa que tengamos en el mundo real”, explicó Emanuel Gutiérrez, director e investigador de Alianza para el Desarrollo, durante la entrevista.

En el caso de una comunidad, agregó, el modelo permite observar el territorio y “probar ideas y ver cómo estamos y también hacia dónde vamos o qué pasaría”.


La lógica detrás de la tecnología ya se utiliza en iniciativas internacionales. Singapur, por ejemplo, desarrolló Virtual Singapore, un modelo tridimensional de la ciudad que integra datos de distintas fuentes y permite experimentar con escenarios de planificación y políticas públicas. La investigación reciente sobre gemelos digitales urbanos destaca precisamente su potencial para la predicción, optimización de recursos y evaluación del impacto de intervenciones urbanas.


Lo que hace particularmente relevante el caso costarricense es la escala. El proyecto no comenzó intentando representar todo un país, sino un distrito de 135 km², suficientemente grande para poner a prueba el concepto y, al mismo tiempo, concreto para demostrar cómo la tecnología puede resolver problemas cotidianos de gestión.


El problema no era la falta de datos


La motivación inicial de Gutiérrez está lejos de ser puramente tecnológica. Tiene que ver con una de las barreras más tradicionales de la administración pública: la dificultad de llegar físicamente a determinados territorios.


Según explicó, la tabla de viáticos de la Contraloría General de la República contempla ₡16.100 para que un funcionario pueda hospedarse una noche. En Nosara, una comunidad caracterizada por su actividad turística y por alojamientos de mayor precio, ese monto puede ser insuficiente.


El resultado, según Gutiérrez, es una barrera práctica para que las instituciones tengan presencia constante en la zona. Incluso mencionó que esa limitación puede afectar a comunidades ubicadas a unos 50 kilómetros de distancia a la redonda, porque el costo real de permanecer en el territorio supera lo contemplado en los viáticos.


El gemelo digital intenta atacar ese problema desde otro ángulo. En lugar de depender exclusivamente de visitas físicas, permite consultar información territorial desde una computadora y observar variables e indicadores de manera sistematizada.


La idea es especialmente relevante para funcionarios que deben tomar decisiones sobre infraestructura, riesgos, desarrollo urbano o inversión sin necesariamente poder desplazarse con frecuencia al territorio. En términos prácticos, la herramienta busca que la distancia deje de ser una excusa para la falta de información.


Un plan regulador que no permanece congelado


Uno de los usos que más potencial tiene el modelo está relacionado con la planificación territorial. Nosara ha experimentado una fuerte expansión turística y constructiva, mientras persisten discusiones sobre infraestructura, acceso al agua y capacidad de crecimiento. En ese contexto, un modelo digital puede funcionar como una representación dinámica del territorio, en lugar de depender exclusivamente de documentos estáticos que se actualizan cada cierto tiempo.


Gutiérrez plantea la posibilidad de contar con un “plan regulador vivo”, capaz de incorporar información y monitorear cómo evolucionan las condiciones de la comunidad.

El proyecto ya incorpora de manera preliminar las IFAS, relacionadas con requisitos ambientales, técnicos e hídricos que intervienen en los procesos de planificación.


El gemelo digital no sustituye el proceso formal ni puede colocar la firma y el sello necesarios para aprobar un plan regulador, pero sí puede reducir el trabajo previo y facilitar el monitoreo continuo. Esta distinción es importante. El gemelo digital no pretende reemplazar a las instituciones, sino ofrecerles una capa tecnológica para trabajar con mayor información y capacidad de simulación.


La investigación internacional coincide con ese enfoque. Un estudio publicado en 2025 sobre gobernanza de gemelos digitales urbanos concluyó que la dimensión institucional es crítica para que estas herramientas produzcan resultados, mientras que otros trabajos han señalado que la integración de datos, la interoperabilidad y la confianza pública siguen siendo desafíos importantes.


De los impuestos a las carreteras


La herramienta también puede revelar problemas que normalmente permanecen dispersos en diferentes bases de datos.

Uno de ellos está relacionado con la recaudación municipal. El modelo incorpora valores fiscales y referencias de mercado, lo que permite identificar diferencias importantes entre el valor utilizado para calcular impuestos y el precio al que se ofrecen propiedades en el mercado.


Gutiérrez señaló que existen zonas donde esa diferencia llega a 30 veces. Es decir, por cada colón utilizado como referencia fiscal, puede haber hasta 30 colones asociados al valor de oferta del metro cuadrado en el mercado inmobiliario.

La misma lógica puede trasladarse a infraestructura.


En lugar de esperar a que los vecinos se organicen, presenten quejas y presionen por la reparación de una calle, el sistema puede ayudar a identificar cuáles vías soportan mayor tráfico y cuáles presentan peores condiciones. Así, la municipalidad podría construir una clasificación para decidir dónde intervenir primero.


“Podemos anticipar básicamente y hacer un plan de gestión vial en tiempo real”, explicó Gutiérrez. Ese cambio parece pequeño, pero implica una transformación importante en la lógica de la administración pública: pasar de reaccionar ante la presión ciudadana a identificar necesidades mediante datos.

La tecnología también podría reducir tareas manuales. Gutiérrez puso como ejemplo los estudios de tráfico que requieren enviar personas a una carretera para contar vehículos. Con información digital y datos actualizados, esa tarea puede transformarse en un proceso automatizado de observación y análisis.


El verdadero desafío estaba detrás de la pantalla


Construir la representación visual del territorio no fue necesariamente la parte más difícil. El principal obstáculo fue conseguir que sistemas que fueron diseñados de manera independiente pudieran comunicarse entre sí.


Gutiérrez explicó que diferentes instituciones utilizan sus propios sistemas y software. La Dirección de Aguas del Ministerio de Ambiente y Energía, las ASADAS y otras entidades manejan información con estructuras diferentes. A eso se suman fuentes internacionales y plataformas cartográficas como Google Earth, Google Maps, OpenStreetMap y datos climáticos de sistemas europeos.

El problema, en otras palabras, no era construir otro sistema, sino lograr que muchos sistemas existentes pudieran hablar entre ellos. Ese desafío de interoperabilidad es uno de los principales obstáculos identificados también por la investigación internacional sobre gemelos digitales urbanos. Los estudios recientes advierten que la falta de integración entre datos y sistemas puede limitar el potencial de estas plataformas, incluso cuando la tecnología de visualización y simulación ya está disponible.


En Nosara, el proceso implicó aproximadamente seis meses de prueba y error. No existía un manual universal para conectar todas esas fuentes y construir el modelo.

Ahora, esa experiencia puede convertirse precisamente en el manual que antes no existía.


De un distrito a todo Costa Rica


La apuesta de Alianza para el Desarrollo no termina en Nosara. Gutiérrez afirmó que están contactando a las municipalidades del país. Costa Rica cuenta actualmente con 84 cantones y más de 490 distritos, lo que representa una cantidad considerable de territorios susceptibles de ser digitalizados y conectados mediante una arquitectura similar.


La visión escala desde una comunidad hasta un cantón, una provincia e incluso todo el país. Según Gutiérrez, un proyecto de esa dimensión podría completarse en aproximadamente un año y medio, sin que necesariamente implique una inversión de miles de millones de colones.


Pero la propuesta también puede funcionar a una escala mucho menor. El mismo concepto podría utilizarse para representar una calle, un condominio, un barrio, una zona de riesgo o un parque nacional.

El rango que plantea Gutiérrez va desde una hectárea hasta los 51.100 km² de Costa Rica.

Esa flexibilidad es posiblemente una de las características más interesantes del proyecto. El gemelo digital deja de ser exclusivamente una infraestructura para grandes ciudades y puede convertirse en una herramienta modular para territorios de diferentes tamaños.


Una plataforma para aprender, no solo para gobernar


El proyecto también incorpora una dimensión educativa y de participación ciudadana.

Dentro del modelo se desarrolló un videojuego en el que los usuarios pueden conducir un “tuc tuc”, realizar misiones, transportar turistas y explorar diferentes escenarios económicos. También existe la posibilidad de incorporar aulas virtuales para materias como inglés, matemáticas, estudios sociales e historia.


La intención es acercar a los jóvenes a su propio territorio mediante una herramienta que les resulte familiar: un entorno interactivo en el que puedan explorar, crear y experimentar.

La idea encaja con una tendencia internacional en la evolución de los gemelos digitales urbanos.


La investigación actual ya no los analiza únicamente como instrumentos para ingenieros o funcionarios, sino también como plataformas que pueden ampliar la participación ciudadana y hacer más comprensibles los procesos de planificación.

En el caso de Nosara, eso significa que el territorio puede ser visto desde diferentes perspectivas: la de una municipalidad que necesita planificar una carretera, la de una universidad que quiere analizar información ambiental o la de un adolescente que simplemente quiere recorrer virtualmente el lugar donde vive.


Comentarios


Logo MyT fondo.png

© Derechos reservados

Connecta B2B - 2025

ACERCA DE NOSOTROS

Mercados & Tendencias es la comunidad de economía y negocios para emprendedores y empresarios más relevante de América Central y El Caribe. Contamos con más de 15 años de experiencia en el mercado y somos un espacio multiplataforma y un núcleo para conectar negocios. Se compone de varios elementos: su sitio web con noticias de temas relevantes en la región, un newsletter semanal, su multiplataforma de redes sociales y eventos como 100 Ideas, Mujeres Emblemáticas, Evolución Pyme  y Connecta B2B. Es el referente número uno para los emprendedores y tomadores de decisiones en el sector económico, financiero y de negocios. 

24 / 7 Actualizaciones en nuestras Redes Sociales 
  • Facebook
  • YouTube
  • LinkedIn
  • Instagram
  • X
  • RSS
bottom of page