Costa Rica debate cómo preparar a sus profesionales para la transformación del empleo
- Walter Rivera

- 31 jul
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Actualizado: hace 6 días
La transformación del empleo ya comenzó a modificar las profesiones, los perfiles que buscan las empresas y las capacidades que deberán desarrollar quienes ingresen al mercado laboral durante los próximos años. El reto para Costa Rica no se limita a incorporar nuevas herramientas tecnológicas, sino a revisar si su sistema universitario avanza al mismo ritmo que la inteligencia artificial, la automatización y la economía digital.

(M&T)-. El país abrirá una discusión sobre el futuro de la formación profesional durante Inn·kind FiEd Costa Rica 2026, el Foro Internacional de Educación que se realizará el 20 de agosto bajo el lema “Sociedad + AI: la educación superior frente al cambio inteligente”. La actividad reunirá a autoridades públicas, universidades, empresas, investigadores y especialistas internacionales para analizar cómo reducir la distancia entre los programas académicos y las necesidades del mercado laboral.
El debate surge mientras la inteligencia artificial acelera la reorganización del empleo mundial. De acuerdo con las cifras citadas por los organizadores a partir del Foro Económico Mundial, para 2030 podrían desaparecer 92 millones de puestos de trabajo, al mismo tiempo que se crearían alrededor de 170 millones de nuevas oportunidades laborales vinculadas con la digitalización, la tecnología y la IA.
Aunque el balance global proyectado sería positivo, la creación de nuevos empleos no garantiza que todos los países puedan aprovecharlos. La capacidad para formar profesionales con competencias actualizadas será determinante para acceder a esas oportunidades y evitar que la escasez de talento limite el crecimiento empresarial.
Para Costa Rica, la discusión adquiere una importancia particular debido al peso que tienen sectores como los servicios empresariales, la manufactura avanzada, la tecnología y la inversión extranjera directa dentro de su modelo productivo. La permanencia y expansión de estas actividades dependerán, en parte, de que las universidades formen perfiles capaces de responder a funciones que aún están evolucionando.
Las habilidades profesionales también entran en transformación
El documento advierte que aproximadamente el 39% de las habilidades actuales de los trabajadores cambiará o perderá vigencia antes de finalizar la década. Esta evolución obligará a revisar contenidos académicos, métodos de enseñanza y modelos de actualización profesional.
Las competencias técnicas con mayor demanda incluirán conocimientos en inteligencia artificial, análisis de datos y ciberseguridad. Sin embargo, el avance tecnológico no reducirá la importancia de las capacidades humanas. Por el contrario, habilidades como pensamiento analítico, creatividad, liderazgo, resiliencia y aprendizaje continuo serán necesarias para interpretar información, tomar decisiones y adaptarse a entornos cambiantes.
Este escenario también modifica la relación entre las universidades y las empresas. La formación profesional ya no puede diseñarse únicamente a partir de planes de estudio que permanezcan sin cambios durante largos periodos, sino que requiere mecanismos de actualización más ágiles y una comunicación constante con el sector productivo.
La presidenta de Inn·kind FiEd Costa Rica 2026, Adriana Angarita, señaló que la inteligencia artificial no solo está automatizando actividades específicas, sino que está redefiniendo profesiones, competencias y trayectorias laborales. Desde su perspectiva, la interrogante principal ya no consiste en determinar si las universidades deben transformarse, sino en establecer si podrán hacerlo con la rapidez requerida.
Una hoja de ruta construida entre universidades, empresas y Estado
La jornada fue diseñada para superar el formato tradicional de conferencias aisladas. El propósito es desarrollar un proceso de análisis, diálogo y construcción conjunta, en el que los participantes identifiquen problemas y planteen acciones iniciales para modernizar la educación superior.
El encuentro comenzará con una revisión del alcance del cambio tecnológico y del estado actual del ecosistema educativo costarricense. Posteriormente, se presentarán experiencias internacionales y se habilitará una conversación entre universidades, instituciones públicas y representantes empresariales.
La etapa final consistirá en un ejercicio de trabajo colaborativo para definir los primeros componentes de una hoja de ruta. Entre los temas previstos se encuentran la actualización de los programas académicos, la formación docente, el desarrollo de competencias digitales, la investigación aplicada y la creación de nuevas alianzas entre el Estado, las empresas y las instituciones de educación superior.
Los organizadores esperan que la actividad no concluya únicamente con un documento de recomendaciones. La intención es generar un primer paso concreto que contribuya a disminuir la brecha entre la oferta académica y los conocimientos que requieren las organizaciones.
La preparación del talento también tendrá implicaciones sobre la competitividad nacional. En un mercado donde los países compiten por inversión, innovación y empleo especializado, la capacidad de actualizar el sistema educativo puede influir en la decisión de las empresas de instalar, ampliar o trasladar sus operaciones.
Angarita afirmó que las economías que logren adaptar primero sus modelos educativos estarán en mejores condiciones de participar en la nueva economía del conocimiento. Al mismo tiempo, sostuvo que la IA representa una oportunidad para replantear la formación profesional y reforzar la competitividad del país.
La edición regional de Inn·kind FiEd 2026 reunió a más de 3,300 participantes virtuales procedentes de 18 países, mientras que el encuentro presencial realizado en Panamá contó con representantes de 13 naciones. Costa Rica figuró entre las delegaciones con mayor participación, un dato que refleja el interés de sus instituciones por acelerar la transformación de la educación superior.
El desafío no consiste únicamente en enseñar a utilizar inteligencia artificial. La prioridad será formar profesionales capaces de comprenderla, cuestionarla y emplearla para resolver problemas reales, sin abandonar las competencias humanas que seguirán siendo esenciales dentro de las empresas.
"La educación superior está entrando en una nueva era, en la que el aprendizaje continuo, la inteligencia artificial y el desarrollo de habilidades serán fundamentales para preparar a las personas para el futuro", afirmó Dorota Zawistowska, directora de Universidades y Gobierno de Enterprise para América Latina de Coursera.
Agregó que Costa Rica ha construido una sólida reputación por su apuesta por la educación y la innovación, y hoy tiene una oportunidad única para fortalecer la conexión entre las universidades y las necesidades cambiantes del mercado laboral. Inn·kind Costa Rica ofrece un espacio clave para que universidades, empresas y otros actores del ecosistema intercambien ideas, aprendan unos de otros y colaboren en la construcción de una educación superior más preparada para la era de la inteligencia artificial".




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